miércoles, diciembre 31, 2008
Toxo: "Marx no es el libro de cabecera en este momento. Es una referencia, pero no en la actualidad"
miércoles, diciembre 24, 2008
Feliz Navidad para todos y todas
sábado, diciembre 20, 2008
Adíos a la cocina de Fidalgo, comienza la alacena de Toxo
Posteriormente tuve la oportunidad de apoyarle en el VII Congreso Confederal donde se presentó como “tapado” frente al dilema que parecían encarnar Toxo y Rodolfo Benito (las vueltas que da la tierra). Recuerdo su contundente discurso de toma de posesión y el abrazo con Antonio Gutiérrez, este último subido en una silla para ponerse a su altura. De esta legislatura también me recuerdo la crisis con Benito, que abrió una nueva senda de conflicto en el interno.
En el VIII Congreso de Confederal formé parte de los 1001 delegados y delegadas de los congresos de CCOO. lo apoyé de manera militante y conscientemente, a pesar de que, ami entender, no había sabido cocinar adecuadamente la resolución de algunos conflictos.
En Extremadura ha estado siempre que lo hemos requerido. Me viene a la cabeza el Curso de Verano de la Universidad de Extremadura, sobre el papel de las ideologías y el compromiso en el siglo XXI, donde criticó el modelo productivo, anticipando el final del ciclo expansivo y de la explosión de la burbuja inmobiliaria. Tampoco olvidaré su participación en Badajoz en las movilizaciones para recuperar los derechos de los trabajadores del Campo de Extremadura y Andalucía, o su intervención en la inauguración de la sede de CCOO en Plasencia, y su clara intervención recientemente con ocasión asamblea congresual en Mérida.
Fidalgo es un intelectual, su trayectoria comienza en la Federación de Sanidad, de donde llegó a Secretario General, en aquellas ocasiones también nos acompañó para implantar la federación de sanidad. Siempre repite la anécdota de su primer viaje a Plasencia donde la amiga Elena le fue a recoger a la estación de trenes. Elena solo sabía que venía alguien de Madrid a una asamblea en el Hospital Virgen del Puerto, pero nadie le advirtió de su envergadura, le fue a recoger con un Seat 600, donde encontró dificultad para acomodarse.
El tercer Secretario General de la Confederación S. de CCOO es un intelectual, con un carácter práctico, por ello siempre ha tenido en poca consideración a la “fontanería” interna de una organización tan complicada como las Comisiones Obreras. Esta dificultad ha hecho que no siempre se encontrara a gusto con la gestión de lo interno con mucha gente, a él le gusta la cocina, y en la cocina no puede haber mucha gente. Esto es un problema en CCOO.
La cocina tampoco daba para entender cosas como las veleidades extemporáneas de la CONC, lo que pone de manifiesto que en este país siempre ha que gestionar teniendo muy presente la realidad periférica. Tampoco ha sabido tener una política clara en materias de fusiones entre federaciones. Durante estos años su gestión lejos de cerrar las heridas de la confrontación con otras sensibilidades ha ido acrecentándose, mientras en la mayoría de las organizaciones estas tensiones desaparecían o se difuminaban, facilitando una gestión compartida. Estas cosas han creado un caldo de cultivo favorable al relevo producido en este congreso.
De su gestión hay muchos aspectos positivos, pero por su transcendencia quiero destacar la postura su papel fundamental para la consolidación de la Seguridad Social en España siendo uno de los padres del Pacto de Toledo y por tanto de su consolidación presente y futura.
La Confederación de Comisiones Obreras ha tenido desde su constitución como sindicato en 1978 tres Secretarios Generales hasta el momento, Marcelino Camacho, Antonio Gutiérrez y José Mª Fidalgo que merece el respeto, la consideración y el cariño que a sus antecesores les procesan sus compañeros y compañeras. Gracias José Mª. Otro día hablaremos de la “Alacena” de Toxo.
jueves, diciembre 18, 2008
El Presidente de Extremadura. Un bloger convencido
El Parlamento Europeo rechaza la jornada laboral de hasta 65 horas

Los eurodiputados aprobaron por mayoría absoluta una serie de enmiendas que exigen que en un plazo máximo de 3 años se supriman todas las excepciones ('opt out') a la jornada laboral de 48 horas semanales.
La Eurocámara reclamó además que se considere tiempo de trabajo la totalidad del tiempo de guardia, incluido el periodo inactivo. Esto cuestiona también el acuerdo alcanzado por los Veintisiete, que establecía que el cual el periodo inactivo de la guardia (por ejemplo, cuando un médico duerme en un hospital) no debe considerarse como tiempo de trabajo a menos que la legislación nacional, un convenio colectivo o un acuerdo entre interlocutores sociales disponga lo contrario. Las enmiendas fundamentales contra las 65 horas semanales recibieron un respaldo muy superior a la mayoría absoluta de 393 votos que era necesaria para que salieran adelante. La mayoría obtuvieron más de 500 votos. Ello significa que, además de socialistas y grupos de izquierda, fueron apoyadas por muchos eurodiputados del Partido Popular Europeo, incluidos los españoles. El voto de la Eurocámara abre ahora un nuevo periodo de negociación de 90 días (denominado 'conciliación') entre el Parlamento y el Consejo al cabo del cual, si no hay acuerdo, decae el texto. El acuerdo alcanzado por los Veintisiete en junio y bloqueado ahora por la Eurocámara permite que continúen indefinidamente las excepciones a la jornada laboral de 48 horas semanales. En virtud de acuerdos individuales entre empresario y trabajador, sin entender la situación de asimetría que supone el permanente conflicto entre capital y trabajo, se podría alargar la jornada laboral hasta 60 horas semanales, calculadas como media sobre un periodo de tres meses, e incluso hasta 65 horas en ausencia de un convenio colectivo o cuando el periodo inactivo de la guardia se considera tiempo de trabajo. Contra este compromiso votaron España y Grecia y se abstuvieron Bélgica, Chipre, Hungría, Malta y Portugal. Las enmiendas del Parlamento suprimen la opción de elevar a 60-65 horas el máximo de la jornada máxima semanal. Las negociaciones entre la Eurocámara y los Veintisiete se anuncian muy difíciles. La presidencia francesa ya dijo durante el debate celebrado el pasado lunes que no hay una mayoría suficiente en el Consejo para suprimir las excepciones a la jornada laboral de 48 horas semanales. Reino Unido y los países del Este forman un frente común para mantener el 'opt-out' y Francia e Italia, que permitían que hubiera una minoría de bloqueo, se han pasado de bando y apoyan las tesis británicas. También el comisario de empleo y Asuntos Sociales, Vladimir Spidla, había pedido a los eurodiputados que fueran "realistas", porque en estos momentos un total de 15 Estados miembros ya recurren al 'opt-out', frente a los 3 que lo hacían en 2003. "Muchos más Estados miembros quieren poder contar con esa posibilidad en el futuro", dijo Spidla, que recordó que estas excepciones ya están en la normativa actual y que la nueva directiva dará más garantías a los trabajadores para que los empresarios no abusen de ellas.martes, diciembre 16, 2008
El Noveno Congreso de CCOO se puede seguir en vivo en la red

A partir del míercoles 17 de diciembre a las 12,00 h., Comisiones Obreras abre un sitio web desde el que se puede seguir en directo todo el desarrollo del Noveno Congreso Confederal de CCOO, es una buena oportunidad para conocer en vivo de un congreso transcendente para los trabajadores y trabajadoras de nuestro país.
El Congresos es el máximo órgano de decisión de Comisiones Obreras, se celebra cada cuatro años y en él se evalúa el trabajo realizado desde el anterior congreso, se decide el plan de actuación para el siguiente periodo y se elige al Secretario General y a la nueva Comisión Ejecutiva.
lunes, diciembre 15, 2008
Seguimos reflexionando: Trabajo frente a capital versión 2.0

Para un viejo sindicalista, las relaciones laborales consisten en el difícil pacto entre capital y trabajo, dentro de un lenguaje cuasi marxista. La traducción más moderna sería el concierto entre la empresa y sus empleados, tanto de forma colectiva como individual.
Este cambio en el vocabulario refleja perfectamente cómo han cambiado las relaciones laborales en los últimos 30 años.
La transición heredaba la rígida estructura del papá Estado franquista, donde apenas existía el despido económico, sino únicamente el disciplinario, y la forma de contratación era única, grande e indefinida. Pero sobre todo no había sindicatos ni patronales independientes para concertar convenios colectivos ni huelga legítima como forma de presión. Los primeros años del Gobierno del centrista Adolfo Suárez trajeron la libertad sindical y el derecho a la huelga, y la Constitución recogió el papel de la negociación colectiva. También llegaron los Pactos de la Moncloa, donde se acordó el modelo recurrente en los siguientes años de subida salarial ligada a la inflación prevista. Pero, sobre todo, se aprobó el Estatuto de los Trabajadores (1980), la biblia de las relaciones laborales. A partir de entonces, los distintos Gobiernos, con diferentes reformas laborales del Estatuto, han tratado de compatibilizar la flexibilización (en la contratación y en el despido) con la creación de empleo. Pero no lo han tenido fácil, con los sindicatos dispuestos a empuñar el sable de la huelga general, y con recetas que no han conseguido que España deje de ser el país con más paro de toda Europa. La legislatura inicial del Gobierno socialista trajo la reducción de la jornada a 40 horas semanales y la primera gran reforma laboral (1984). El Ministerio de Trabajo de Joaquín Almunia introdujo la flexibilización de la contratación, con la aparición del contrato a tiempo parcial, el de aprendizaje y el contrato temporal para el fomento del empleo, al que los sindicatos culpan de la alta temporalidad de los siguientes años. Pero la gran batalla entre los sindicatos mayoritarios CC OO y UGT y el Gobierno socialista se libró el 14 de diciembre de 1988 (el 14-D) con motivo del intento del ministro Manuel Chaves de flexibilizar la contratación de los jóvenes con el conocido como 'contrato basura'. 'Era la gota que colmaba el vaso', explica Julián Ariza, dirigente de CC OO durante estos treinta años. Mientras el ministro de Economía Carlos Solchaga decía aquello de 'España es lugar donde cualquiera se puede hacer rico rápidamente' gracias al notable crecimiento económico, 'no se notaba la redistribución', asegura Ariza, 'y aumentaba la temporalidad'. La huelga fue un éxito y tumbó el proyecto cocido directamente en Ferraz. En 1992, la reforma de la cobertura del desempleo, en un periodo de crisis y con un gasto en prestaciones por encima del 5% del PIB, le costó al Gobierno otra huelga general y fue el preludio de otro gran paro dos años después, tras la reforma laboral más profunda hasta la actualidad y cuando la tasa de desempleo llegaba al 24%. La reforma de 1994, con José Antonio Griñán de ministro, amplía las causas de despido por razones organizativas y de necesidades de producción, además de por cuestiones técnicas y económicas. Aparte, se flexibilizan las relaciones laborales, trasladando a los convenios ámbitos que hasta entonces estaban regulados por ley: el reparto de la jornada, el tope máximo de horas o la remuneración de las horas extraordinarias. En la actualidad, en los convenios se negocian, en primero lugar, las subidas salariales (incluido pluses de productividad o pagas de beneficios), bajo el Acuerdo Interconfederal de Negociación Colectiva que vincula los incrementos a la inflación prevista (un 2%) más las cláusulas de revisión si los precios se disparan. Así se ha mantenido una moderación salarial cercana al incremento de la productividad de las empresas en los últimos años. 'Han sido 30 años de política de moderación salarial', explica Ariza, con unos agentes sociales que se han modernizado, profesionalizado y han demostrado su responsabilidad con el crecimiento económico al alcanzar numerosos acuerdos. Los convenios también se sofistican y recogen nuevos elementos como las prestaciones sociales complementarias o los planes de formación o de igualdad o si se hace uso de empresas de trabajo temporal (ETT). La reforma de Griñán -aprobada pese a la huelga- trajo, respecto a la contratación, la ampliación del contrato de formación con una remuneración por debajo del salario mínimo interprofesional (una reedición del 'contrato basura' de 1988), la supresión el contrato temporal de fomento del empleo (vigente sólo para tres colectivos), disminuye la protección social para los contratos a tiempo parcial y permite la intermediación de las ETT. Esta sería la última reforma del Gobierno de Felipe González y la última no consensuada con los agentes sociales antes del decretazo de 2002. Antes de la huelga general de 2002, con el PP en el poder, sindicatos y patronal llegaron en 1997 a un acuerdo en el que aparecía una nueva modalidad que fomentaba la contratación indefinida, pero con una indemnización por despido de 33 días por año trabajado, frente a los 45 de los anteriores. Del fallido decretazo queda la desaparición del salario por tramitación hasta el fallo del juzgado si la empresa deposita la indemnización por despido improcedente, 'un despido libre, sin causa, pero caro', reconoce José Ignacio Pérez Infante, profesor de Mercado de Trabajo y director general de Empleo de 1985 a 1990. La última reforma, la de 2006, extiende la conversión de contratos temporales en indefinidos. En el presente inmediato los sindicatos no quieren negociar una nueva reforma laboral o 'flexibilización' como ha solicitado la semana pasada el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán. Pérez Infante sugiere reducir el uso del desvirtuado contrato por obra y servicio, que ha entrado en las entrañas de las empresas, y generalizar, a cambio, el contrato indefinido de 33 días de indemnización. Explica también que España va a la zaga en el trabajo a tiempo parcial, que es marginal, mal pagado y con una baja protección social. Para el futuro, pende sobre el debate la extraña palabra flexiseguridad, impulsada por la Comisión Europea en la Agenda de Lisboa. Importada del modelo danés (con un 3,2% de paro), sugiere una mayor flexibilidad en las condiciones de empleo y despido para las empresas, a cambio de un potente sistema de protección de desempleo para el trabajador. Y el triángulo de oro danés se cierra con unas eficientes políticas activas de empleo, a través de la formación continua, para reducir el tiempo de paro. Precisamente en políticas activas es donde España está a años luz de este modelo. De momento, los sindicatos son reticentes a oír la palabra flexiseguridad, en las antípodas del modelo español de los últimos 30 años. Alfonso Simón Cinco DiasLa modernidad de Karl Marx

En efecto, un fantasma recorre el mundo desde hace semanas. Es el fantasma de Marx coincidiendo con el 190° aniversario de su nacimiento (Tréveris, Alemania, 1818-Londres, 1883). El pensador del siglo XIX que ha ejercido una influencia más directa, deliberada y profunda sobre la humanidad --según las palabras de Isaiah Berlin, el pensador liberal más prestigioso del siglo XX-- nunca había desaparecido del todo, pero ahora su presencia se ha hecho más visible tras los escombros de la contrarrevolución neoconservadora aplastada por la caída del muro de Wall Street.
viernes, diciembre 12, 2008
Delphi, el fin y el principio

Desde el mismo día que se anunció el cierre, la Federación Minerometalúrgica de CC.OO. de Andalucía comenzó a luchar junto a los trabajadores de la factoría de Puerto Real y sus industrias auxiliares. Desde el primer momento la federación denunció la ilegalidad del cierre y exigió el cumplimiento de los acuerdos tripartitos acordados entre la empresa, la Administración y los trabajadores.
Además, el sindicato organizó, participó y dio cobertura a todas las movilizaciones de trabajadores y ciudadanos que se llevaron a cabo durante el conflicto. El objetivo último que mantuvo la federación desde el principio hasta el final fue el mantenimiento de la actividad industrial no sólo en la factoría de Puerto Real, sino también en la maltratada Bahía de Cádiz.
Por el empuje sindical, finalmente se logró firmar un acuerdo explícito por el que la Administración, utilizando los activos que Delphi se vio obligada a aportar, se comprometió a industrializar la zona asegurando un futuro laboral digno no sólo a los trabajadores despedidos, sino también a sus familias y vecinos. Además, se reconoció a los trabajadores una indemnización de 45 días por año trabajado, los fijados por ley en caso de despido improcedente.
Para alcanzar estos objetivos la lucha fue muy dura pero, con el esfuerzo de todos, los trabajadores de Delphi tuvieron una salida digna y se sentó un precedente más para hacer ver que nunca será fácil el desmantelamiento industrial de la Bahía. El esfuerzo mereció la pena.
Producción, dirección y edición: Federación Minerometalúrgica de CC.OO. de Andalucía y la Fundación de Estudios Sindicales (Archivo Histórico) de CC.OO. de Andalucía
Coordinación: Eloisa Baena
Cámaras: José Julio Ruiz Manuel Bueno Marcial Sánchez
Soporte documental: Manuel Bueno
Realización y montaje: Técnica Audiovisual Digisuit S.L.
Para ver documental enlace en la imagen.
miércoles, diciembre 10, 2008
El permiso de paternidad se ampliará para alcanzar las cuatro semanas

Ayer fue aprobado por unanimidad en el Congreso de los Diputados, a propuesta de CIU, pedir al Gobierno que agilice los trámites para " dar un nuevo impulso a las familias y la implicación de los hombres en el cuidado de los hijos", según CIU. La medida correrá a cargo de la Seguridad Social, sin coste, por tanto, para las empresas.
Igualmente antes de finalizar el año, se elevará a veinte días el permiso de paternidad para las familias numerosas y aquellas que tengan hijos con discapacidad, con la misma argumentación que la medida ya mencionada, a saber: eliminar la discriminación que afecta a los hombres para que cumplan sus responsabilidades familiares.
martes, diciembre 09, 2008
El Archivo del Movimiento obrero Extremeño (AMOEX) sigue su andadura
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El archivo del movimiento obrero extremeño (Amoex) se encuentra situado en Plasencia. En este momento trabajan un equipo de profesionales para su definitiva configuración.
martes, diciembre 02, 2008
Sobre los despidos objetivos por causas económicas. Una reflexión de Enrique Lillo

La jurisprudencia ha sido clara en el sentido de exigir que las pérdidas sean cuantiosas y reiteradas para justificar el cese por causa objetiva, (Tribunal Supremo 11 de junio de 2008, Recurso de Casación para la Unificación de Doctrina 730/07 Ponente Sr. López García de la Serrana). Junto con esta exigencia en esta sentencia se establece que basta con probar estas perdidas cuantiosas y reiteradas para justificar el cese, pues el mismo contribuye para mejorar la situación económica, según jurisprudencia anterior; no obstante no basta las pérdidas en un solo ejercicio.
Además, según esta doctrina la extinción de los contratos de trabajo debe implicar la amortización del puesto de trabajo, es decir se ha suprimir el puesto de trabajo del organigrama empresarial, puesto que estos puestos de trabajo no pueden ser ocupados por otros trabajadores, ya que en tales casos no habrá amortización de puestos, sino de contratos, que serían sustituidos por otros. No obstante el Tribunal Supremo admite una cierta flexibilidad a las empresas de modo que las tareas desempeñadas por el despedido pueden asignarse a otros empleados, pero no por otra persona que ocupe este puesto. Una de las situaciones que todavía no han sido objeto de solución judicial, al menos conocida, por parte de Tribunales Superiores de Justicia y, por supuesto, tampoco del Tribunal Supremo, dadas las dificultades de acceso al Recurso de Casación para la Unificación de Doctrina y la interpretación restrictiva que para el caso de trabajadores recurrentes hace la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, es la definición del alcance de los requisitos exigidos en el art. 53.1.a) del Estatuto de los Trabajadores referidos al contenido que debe tener la carta de despido en los casos de despido por causa objetiva. En efecto, existen supuestos de despido por causa objetiva en los que se hace referencia a conceptos económicos indeterminados, que no están previstos en los documentos oficiales contables, sobre cuentas de pérdidas y ganancias. Así conceptos como evolución del margen comercial, ratio de endeudamiento, reducción de fondos propios, etc. Si la carta no traduce la repercusión de estos parámetros en datos económicos generales contenidos en documentos oficiales contables, el trabajador, sencillamente, está en absoluta indefensión para instrumentar su defensa en el acto de juicio. En estas circunstancias el trabajador no puede acceder a ninguna fuente de prueba para constatar la veracidad de estos hechos que sustenta la causa económica del despido. De ahí la exigencia de que la carta de despido se refiera a hechos que la empresa deduce de los documentos oficiales de contabilidad económica, puesto que estos hechos pueden ser constatados, y preparar la contradicción sobre los mismos, examinando la memoria, el balance y la cuenta de resultados que además son documentos públicos con acceso al Registro Mercantil. La posibilidad de contradecir que es la base de la defensa desaparece en esta clase de despidos donde los parámetros a que se refiere no son conceptos que tenga reflejo contable en los documentos oficiales. En este caso, incluso la empresa no puede obtener la procedencia del despido de ninguna manera, puesto que no se acreditaría la reiteración de pérdidas contables durante dos o mas ejercicios, que es la base previa para justificar la procedencia en el despido por causa económica, según ha definido la jurisprudencia unificada del Tribunal Supremo. Además este tipo de expresiones genéricas sin posibilidad de contradicción real y de defensa por parte del trabajador debe implicar la nulidad por incumplimiento del requisito contenido en el art. 53.1.a), máxime si tenemos en cuenta que en este tipo de casos el propio acto del despido vulnera el art. 24 de la Constitución, puesto que sitúa en una verdadera indefensión al trabajador para articular una base jurídica de impugnación judicial del despido, lo cual debe implicar la nulidad, puesto que el derecho de defensa, de contradicción y de utilización de medios de prueba es un derecho fundamental, que estaría lesionado en este caso. La doctrina judicial que ha valorado el requisito de la comunicación por escrito de las causas motivadoras de la extinción o amortización del contrato de trabajo por causas objetivas se ha mostrado contundente a la hora de exigir que en la misma se han de incorporar los datos sobre la situación real de la empresa que justifican la extinción del contrato, como exigencia ineludible del derecho de defensa del trabajador dado que, a diferencia de lo que acontece con los supuestos de despidos disciplinarios, los motivos invocados por la empresa para justificar la extinción del contrato por causas objetivas no tienen porqué ser conocidos por el trabajador. Esta jurisprudencia debe por tanto continuarse en los casos señalados. Antonio Baylosjueves, noviembre 20, 2008
Marcelino Camacho, historia de un obrero

"No entiendo mi vida sin el feminismo"

Sueskun ha pasado sus últimos años a caballo entre su tierra natal (Navarra), adonde vuelve siempre que puede para descansar y recuperar energías, y Madrid, donde está al frente de la Secretaría Confederal de la Mujer (SCM) de Comisiones Obreras: “Estos cuatro años y poquito más han sido muy gratos. He estado contenta y he tenido motivos de satisfacción casi todos los días. Cuento con un equipo de gente realmente excelente, tanto desde el plano de su experiencia y profesionalidad y responsabilidad personal como de su compromiso. Ella pone el acento en la responsabilidad personal para que todo tenga sentido en el quehacer diario: “Tenemos que ser responsables en aquello que estemos desempeñando, da igual que estemos al frente de cualquier secretaría de este sindicato o que estemos sencillamente picando datos. Creo que la responsabilidad es de las personas y en esta organización hay bastante”.
Destaca sobre todo el haber tenido la oportunidad de conocer a mujeres con un fuerte compromiso para con la sociedad, que aportan conocimiento y trabajo pero también valores: “Las secretarías de la Mujer de federaciones y territorios son un gran contenedor de valores y consiguen que el sindicato sea cada vez más poroso hacia esos valores; por ejemplo, transmitiendo a la sociedad que el ámbito laboral es muy importante para que el mundo sea mejor”. Carmen Bravo Sueskun reconoce que hasta llegar a la sede de Fernández de la Hoz: “No había sido muy consciente de la capacidad de transformación del sindicato, de su influencia en la sociedad…”. Desde entonces ha habido grandes cambios en la legislación española en materia de igualdad entre hombres y mujeres: la ley de igualdad (con nuevas medidas de conciliación y de protección social), la ley de dependencia, la creación del Ministerio de Igualdad… Basta con seguir los lemas escogidos por la SCM con motivo de la celebración del 8 de Marzo para darse cuenta de esta evolución: “Avanzar en derechos, reforzar la igualdad” (2005); “Contra la precariedad laboral, planes de igualdad” (2006); “Participa con Comisiones Obreras del compromiso de igualdad en la empresa”(2007); y, por último, en 2008: “Ahora, igualdad real”. Estamos en un momento de crisis y se piensa en quienes han perdido sus empleos en masculino, ¿qué opinión le merecen las primeras propuestas lanzadas desde el Ministerio de Trabajo? Comisiones Obreras ha sido muy crítica con las primeras propuestas que hizo el Ministerio de Trabajo para “reemplear” a los varones, sobre todo a los desempleados del sector de la construcción. Las políticas de protección social y las políticas activas de empleo no tienen una característica de género, más allá de la demanda que pueda haber por parte del mercado.La reorientación del sistema productivo tiene que contar con el sector servicios, que tiene un peso económico enorme. Abandonar en estos momentos sectores como el turismo o la atención a las personas mayores sería un gran fracaso. En un primer momento ha impresionado el crecimiento del desempleo entre los varones. Pero es que el siguiente gran incremento del desempleo va a ser femenino, y va a proceder precisamente de las dministraciones públicas; por lo tanto habrá que adaptar las medidas de protección. Hay que invertir también en la pequeña y en mediana empresa, que forman la mayor parte del tejido productivo. ¿Qué importancia tienen la cualificación y la formación de las trabajadoras? Ha habido y hay desigualdad entre la formación que se imparte y la posibilidad de encontrar un empleo. Tiene que ver con la falta de planificación y de previsión para adaptar la formación al sistema productivo. Es una riqueza, un valor en sí mismo, el que la población femenina española tenga unos niveles de cualificación tan altos. La paradoja es que el empleo que se ofrece a las trabajadoras no se adecua a su formación. Pero se puede reorientar a esas futuras trabajadoras mediante la formación profesional, la formación y el reconocimiento de su experiencia. ¿Qué balance hace de la ley de igualdad? Hoy tenemos un marco normativo que nos permite desarrollar más acciones que las que teníamos anteriormente. Aunque, de momento, estamosa la expectativa, porque el que una norma se apruebe no supone cambios inmediatos. La ley permite, entre otras cosas, desarrollar protocolos frente al acoso sexual o el acoso por razón de género; abordar el tratamiento de los tiempos de trabajo en las empresas (teniendo en cuenta la corresponsabilidad de hombres y mujeres en las tareas familiares); eidentificar y detectar las discriminaciones indirectas. Sin embargo la ley tiene una capacidad de desarrollo enorme y aún estamos en sus inicios. Por lo tanto, habrá que comprometer a las organizaciones empresariales, a las administraciones y a los sindicatos para que continúe desarrollándose. ¿Va a permitir la ley ampliar y desarrollar la intervención sindical en las empresas? En la negociación colectiva ya no se puede ignorar la desigualdad y la discriminación. Hasta ahora era habitual que estos temas (la discriminación, el acoso, las diferencias salariales, las categorías profesionales…) pasasen de forma desapercibida en los convenios colectivos. Ahora, la gente es más consciente de sus derechos. La realidad de las discriminaciones sexistas ha tomado más intensidad y hay que conocer dónde se encuentran para poder atajarlas. El reconocimiento formal de los derechos es muy importante porque ayuda a que las personas los reivindiquen. Comisiones Obreras ha hecho especial incidencia en la conciliación de la vida laboral, familiar y personal, ¿en qué situación nos encontramos ahora? Las realidades al final consiguen imponerse. Cuando se aprobó la ley de conciliación de 1999 las demandas sindicales y sociales iban muy por delante. Ahora se ha reconocido la demanda de derechos en materia de conciliación y de corresponsabilidad. Hoy a nadie le llama la atención hablar del permiso de paternidad. La conciliación tiene que dejar de ser un problema exclusivo de las mujeres. El marco legal, también en este aspecto, ayudará a la estabilidad laboral de las trabajadoras. ¿En qué lugar se sitúa cuando habla de “corresponsabilidad”? La falta de corresponsabilidad conlleva un perjuicio claro y manifiesto hacia las mujeres, porque son quienes atienden las responsabilidades familiares y esto perjudica a su permanencia en el empleo y a su promoción profesional. Hay que implementar medidas para favorecer la corresponsabilidad; por ejemplo, con el permiso de paternidad. Llama la atención que la Unión Europea esté planteando la ampliación del permiso de maternidad. Lo lógico sería hablar de permisos parentales o permisos que puedan ser compartidos por ambos progenitores. O compartimos vida y trabajo o difícilmente vamos a alcanzar esa sociedad más igualitaria y más democrática que pretendemos. No veo otro camino. ¿Esta corresponsabilidad es fundamental también para la vida sindical? La corresponsabilidad, en una organización tan masculinizada todavía como es Comisiones Obreras, está muy lejos de alcanzarse. Por ejemplo, durante el proceso congresual surgen conflictos. Son conflictos (poder de representación, planes de acción, objetivos programáticos, modificaciones estatutarias…) inherentes a cualquier proceso de este tipo. Pues bien, pareciera que son solamente “cosa de hombres”. Parece que nosotras solamente participamos cuando los diferentes campos de acción están resueltos. Solamente entonces, tenemos cabida para llevar a cabo las tareas que nos correspondan. ¿Habrá diferencias entre el anterior congreso de 2004 y el próximo a celebrar en cuanto a representación femenina se refiere? Mucho me temo que no; que vamos a estar alguna mujer más, pero no va a haber un cambio importante. Aun sabiendo y conociendo que hay algunas organizaciones del sindicato que tienen un fuerte compromiso para que las mujeres participen. Entiendo la transversalidad cuando realmente no hay un solo exponente, sino que la organización es el exponente. Por los sondeos que estamos haciendo, en el congreso se cumplirá probablemente con la norma de la proporcionalidad, pero en poquitas organizaciones va a haber esa acción positiva que sí demandamos para el ámbito laboral. ¿Habrá paridad en las delegaciones congresuales y en los órganos de dirección para el 10º Congreso Confederal, que se celebrará en 2012? Soy una convencida de las cuotas, creo que la participación de las mujeres en el ámbito de la toma de decisiones se ha conseguido mediante su implantación.Comisiones Obreras tiene que incorporar en sus estatutos la paridad, que es la puerta de entrada a que hombres y mujeres compartan espacios y tiempos. No me creo la igualdad en una organización donde la representación de cualquiera de los sexos esté por debajo del 40%. Espero que este 9º Congreso Confederal lo apruebe (hasta ahora no está habiendo problemas con esta propuesta de reforma estatutaria) y que en el 10º Congreso la mayoría de las candidaturas sea paritaria. ¿Cree que se le da a la transversalidad de género la importancia que tiene? Este es uno de los aspectos sobre el que más se ha avanzado. Se debate sobre cómo aplicamos la transversalidad; cómo la incorporamos a los objetivos en el plan de acción, etc... Existe la comprensión de que hay que irla incorporando a cada uno de los objetivos, ejes y compromisos que vamos a adquirir en el congreso para el trabajo de los próximos cuatro años. Actualmente las diferentes secretarías, en cualquier planteamiento que hagan de acción (inmediata o estratégica), incorporan y tienen presente la desigualdad entre géneros. ¿Qué reflexiones llevaron a modificar el reglamento interno de Comisiones Obreras para sancionar el acoso sexual y moral? El acoso sexual o el acoso por razón de sexo en el sindicato todavía tiene un discurso muy soterrado, es poco percibido. Por eso era tan importante incorporar estos dos asuntos de forma explícita en los Estatutos. Es necesario que toda la organización disponga de un protocolo y se sepa con claridad qué es el acoso, cómo se vive y cómo erradicarlo. Es un momento oportuno para sacarlo a la luz, porque existir, existe. Por fin tenemos ley de la dependencia, ¿qué piensa de ella? El que la ley de dependencia no haya tenido la aplicación que se merece es una falta de responsabilidad de los diferentes gobiernos que no la están desarrollando. Es necesario un sistema de atención a las personas en situación de dependencia y de prevención de la autonomía (un apartado que me preocupa mucho). Espero que seamos capaces de llegar a un punto de encuentro para decir que tiramos para delante con los contenidos de la ley de dependencia, con servicios de calidad, y profesionales de calidad con empleos dignos. Si no se avanza hacia el cuidado de la ciudadanía, toda la sociedad retrocede en calidad y en valores. La SCM dedica un gran esfuerzo a la divulgación y difusión de políticas de género ¿podría citarnos algunas de este último período? En estos últimos cuatro años se ha podido elaborar una serie de publicaciones, dirigida a personas delegadas y a las secciones sindicales fundamentalmente, que se han convertido en herramientas indispensables para poder abordar mejor el trabajo. La elaboración teórica es necesaria para el desarrollo de cualquier actividad, pero más la sindical; es decir, la cantidad y el importante desarrollo legislativo que ha habido en nuestro país en materia de género en igualdad nos ha obligado a editar más publicaciones. Estoy orgullosa de todos los materiales y de haber contado siempre con la opinión de profesionales y personas expertas en diversas materias (violencia, sexualidad, prostitución, formación…) que han colaborado desinteresadamente. Estoy especialmente contenta por dos libros: Derechos de ciudadanía para trabajadoras y trabajadores del sexo (1) y Trabajadora. Tres décadas de acción sindical por la igualdad de género (1977-2007) (2). El primero reconoce una realidad social que no podemos ignorar, el de las personas que trabajan en prostitución. Un sindicato de clase y de género ha lanzado la invitación a debatir y a contrastar ideas sobre este complejo tema y estoy orgullosa de ello. El segundo cuenta la historia de la propia SCM a través de las políticas de género y lo publicado en las páginas de la revista Trabajadora. Y desde luego estoy muy orgullosa de esta revista, de Trabajadora, que ha sabido captar preocupaciones y trasladarlas y que se ha adaptado muy bien al paso del tiempo; a pesar de sus casi 30 años, es muy moderna. Una novedad ha sido la creación del Máster en Género y Políticas de Igualdad, ¿cómo está resultando la experiencia? Lo novedoso de este máster es que incorpora en las materias de igualdad el aspecto del trabajo, de las relaciones laborales, y también que se imparte a través de la plataforma virtual de Forem Confederal. El máster nace porque las secretarías de la Mujer tienen la suficiente capacidad de poder trasladar su experiencia y conocimiento a una formación de postgrado. Creo que es la mejor acción de empoderamiento que estamos haciendo. Ha sido imprescindible la colaboración con la Universidad Rey Juan Carlos, y sobre todo de Laura Nuño, directora de la Cátedra de Género del Instituto de Derecho Público. ¿Cómo es la relación con los movimientos feministas? Estoy convencida de que no voy a dejar de ser feminista, porque además es que es mi opción de vida, no entiendo mi vida sin el feminismo. Mi deseo sería que los movimientos feministas hiciesen una reflexión sobre las necesidades y las tareas que todavía tenemos pendientes las mujeres para sentirnos mejor en el mundo (libertad, autonomía…) y olvidarse de las diferencias entre organizaciones. El feminismo ha sabido identificar que las mujeres somos diferentes, aunque compartamos problemas comunes, y que por lo tanto esos problemas pueden tener diferentes propuestas. ¿Qué opina sobre el Ministerio de Igualdad y cómo están siendo las relaciones con el sindicato? Las relaciones de Comisiones Obreras con el ministerio espero que sean fructíferas, pero están todas por hacer. Los gobiernos se articulan de una manera clásica desde hace mucho tiempo, pero en función del desarrollo de las sociedades. Todo el mundo en su discurso político, social, incluso intelectual, tiende a incorporar la igualdad. El Ministerio de Igualdad tiene el mismo papel que el resto de ministerios y si tiene capacidad presupuestaria podrá actuar mejor. Esto es una decisión política. Mi deseo es que tenga cada vez más importancia y que dentro de 25 años esté incorporado a todas las formas de gobierno, será señal y garantía de que ha cumplido su papel. (1) Coordinado por Magdalena López y Ruth M. Mestre. Valencia, 2007: Tirant Lo Blanch y SCM. (2) Coordinado por Carmen Bravo Sueskun,Jorge Aragón, Susana Brunel y Eva Antón.Madrid, 2007: Fundación 1º de Mayo y SCM. Revista Trabajadora Secretaría Confederal de la Mujer de Comisiones Obreras http://www.ccoo.es/mujeresmartes, noviembre 18, 2008
El Estatuto de Autonomía de Extremadura

- La Constitiución Española es el marco de convivencia general que referencia los principios fundamentales para los españoles y por tanto para los extremeños.
- Los 30 años de más prosperidad económica y social de Extremadura, son los amparados por la Constitución, que para Extremadura es sinónimo de libertad, justicia, igualdad, prularísmo y prosperidad.
- Tras 25 años de Estatuto de Autonomía el pueblo extremeño no siente la necesidad de un nuevo Estatuto, por tanto se realizará una modificaciones puntual del actual Estatuto.
- Las modificaciones del Estatuto tienen que abundar en aspectos que refuercen nuestra identidad como españoles extremeños, un todo indisoluble que defendemos y queremos, por tanto las modificaciones no convertirán nuestro Estatuto en una "Constitución Bis", ni en redundar en los derechos consolidados por la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU.
- Con estos principios el Estatuto debe ser incuestionablemente constitucional y corto.
- El Estatuto no será un programa de gobierno, será simplemente un marco hecho a la medida de Extremadura.
- Las modificaciones deben redefinir el papel de las instituciones extremeñas, como el Presidente de la Junta de Extremadura, de la Junta de Extremadura, Asamblea de Extremadura, etc. y regular órganos extremeños, como el Defensor del Pueblo Extremeño, el Consejo Consultivo, el Consejo Económico y Social...
- El Estatuto bajo el principio de Unidad de Acción exterior que corresponde al Gobierno de España, debe primar sus relaciones con la República Portuguesa y con la Comunidad de Naciones Iberoamericanas.
jueves, noviembre 06, 2008
"Declaración de Washington" de la Agrupación Global Unións noviembre 2008
Los líderes de las principales economías que se reúnen en Washington deben:
- En primer lugar, iniciar un plan de recuperación a gran escala para estabilizar los mercados de capitales mundiales, sacar a las economías de la recesión rápidamente, prevenir los riesgos de una depresión mundial y volver a las vías de creación de trabajo digno. Deben producirse tantos recortes coordinados de los tipos de interés como sea necesario. Los gobiernos deben presentar programas de inversión en infraestructuras capaces de estimular el aumento de la demanda a corto plazo y que ejerzan un efecto transformador del incremento de la productividad a medio plazo. Ahora es el momento de avanzar con un “Green New Deal”, un nuevo paquete de medidas sostenibles que cree puestos de trabajo a través del desarrollo de energías alternativas, así como del ahorro y la conservación de la energía. Deben introducirse medidas fiscales y de gasto público para respaldar el poder adquisitivo de las rentas medias y bajas. Es preciso mantener presupuestos de asistencia al desarrollo para los países menos desarrollados, a fin de contribuir a alcanzar los Objetivos de desarrollo del milenio.
En segundo lugar, garantizar que nunca vuelva a producirse una crisis de esta envergadura. Durante dos décadas, la mayoría de los gobiernos y las instituciones financieras internacionales han fomentado la “nueva arquitectura financiera” casi carente de regulación que ha caracterizado los mercados financieros responsables de esta crisis. Han animado la innovación financiera que ha generado productos financieros complejos que se negocian en mercados opacos “extrabursátiles” y contaminan el sistema financiero mundial. Como resultado, lo que debería haber sido una crisis contenible de las hipotecas sub-prime en Estados Unidos ha provocado una crisis financiera mundial con un enorme coste económico y social. Los gobiernos se han visto obligados a intervenir para salvar el sistema bancario, pero es inaceptable que los gobiernos nacionalicen las pérdidas del capital financiero y privaticen los beneficios. El justo medio deben ser unas instituciones financieras debidamente reguladas.
En tercer lugar, ha llegado el momento de establecer una nueva estructura de gobernanza económica para la economía global: se necesita un nuevo Bretton Woods. Los gobiernos deben empezar a trabajar en las estructuras necesarias, pero éste es un debate que no puede celebrarse a puerta cerrada entre banqueros y funcionarios de los ministerios de economía. Las organizaciones sindicales representan a las familias trabajadoras de todo el mundo que son víctimas de la crisis actual: estamos perdiendo nuestras viviendas, perdiendo empleos cuando las empresas despiden personal, y viendo cómo se evaporan nuestras pensiones con el colapso de los mercados bursátiles. Exigimos un sitio en la mesa.
En cuarto lugar, la explosión de la desigualdad en la distribución de la riqueza que subyace en esta crisis debe confrontarse, y el sistema del nuevo Bretton Woods debe abordar también la crisis de la justicia distributiva que ha destruido la economía mundial. Debe garantizarse un crecimiento más equilibrado no sólo en la economía mundial, entre las regiones, sino también dentro de los propios países, entre capital y mano de obra, entre rentas altas y bajas, entre ricos y pobres.
II. Plan de recuperación coordinado para la economía real
El creciente caos financiero está cebándose en la economía real, con un descenso acusado del empleo en Estados Unidos y Reino Unido, que ahora se hace extensivo a la Eurozona y amenaza con una recesión mundial. Se han previsto caídas en el PIB en Estados Unidos y la Eurozona durante la mayor parte de 2009. Se estima que las tasas de desempleo aumenten nada menos que un 20% en los seis próximos meses en la OCDE, pero es muy posible que se hayan quedado cortos. La OIT prevé que el desempleo mundial se incremente de 190 millones en 2007 a 210 millones en 2009 y que el número de personas pobres que trabajan por menos de un dólar al día ascienda en 40 millones, y por menos de 2 dólares al día, en 100 millones.
Los líderes gubernamentales y los bancos centrales no deben repetir las calamidades de los años 30 con esfuerzos por equilibrar presupuestos, reducir salarios y aplicar políticas de tipos de cambio y divisas consistentes en “fastidiar al vecino”. En lugar de ello, los líderes del G20 deben poner en marcha un plan de recuperación coordinado dirigido a estimular la economía real en los ámbitos nacional y mundial.
En Europa y Estados Unidos se necesitan más reducciones coordinadas de los tipos de interés por parte de los bancos centrales. Deben fortalecerse los mecanismos fiscales de estabilización, tales como planes de prestaciones de desempleo, y reforzarse con planes de creación directa de puestos de trabajo cuando sea necesario. Los incentivos fiscales deben estar dirigidos a aumentar la demanda global y tener la suficiente envergadura para revitalizar la economía real: crecimiento del empleo, los salarios y la renta disponible para el hogar. Las medidas fiscales y de gasto público deben estar dirigidas a las familias de renta media y baja que más sufren con la situación actual, y que al aumentar su índice de consumo alimentarán el consumo, la producción y, por ende, el empleo con la máxima celeridad.
También es el momento de poner en marcha un nuevo “Green New Deal”, como lo denominan el PNUMA y la OIT en el informe Green Jobs sobre empleo sostenible. Es el momento de ayudar a la recuperación económica por medio de inversiones medioambientalmente responsables diseñadas para crear puestos de trabajo a corto plazo y reducir al mismo tiempo las emisiones de gases de efecto invernadero a medio plazo. Convertir la lucha contra el cambio climático en una oportunidad para la creación de puestos de trabajo y para el desarrollo sostenible debe constituir el núcleo de las acciones emprendidas. Las medidas para promover el ahorro energético mediante la reforma de edificios, en particular, generará gran cantidad de puestos de trabajo, que vendrán a reforzar al sector de la construcción, tan afectado por la actual situación. La inversión pública en infraestructuras, transporte colectivo y fuentes de energía alternativas también estimulará la creación de puestos de trabajo sostenibles.
La nueva Administración estadounidense deberá introducir un plan exhaustivo que combine el aumento de los ingresos de los trabajadores de renta baja y media con el refuerzo de los mecanismos de seguridad, incluidas las prestaciones de desempleo, un programa ampliado de cupones para alimentos, ayuda a los gobiernos estatales y locales, y un gasto federal ambicioso en educación e infraestructuras . Japón, aunque no se ha visto afectado de manera tan inmediata por la crisis, será especialmente vulnerable en caso de que ésta se agrave en las economías asiáticas emergentes.
Las autoridades deben tomar medidas para reequilibrar la economía en favor de su demanda doméstica, ya que el crecimiento actual se basa casi exclusivamente en las exportaciones. En este momento son vitales los aumentos en los salarios reales, para aumentar la demanda, y deben estar respaldados por políticas fiscales que propicien el consumo de los hogares.
En la UE, la coordinación de las distintas iniciativas de políticas fiscales por parte de los Estados miembros debe mejorar drásticamente y reunirse bajo un mecanismo mejorado de gobernanza económica. Las organizaciones sindicales europeas han solicitado la creación de un fondo de inversiones europeo que promueva la inversión en energías renovables, ahorro de energía, innovación y redes de infraestructuras europeas.
Los paquetes de recuperación también deben diseñarse para corregir los desequilibrios económicos fundamentales subyacentes que han dado lugar a la actual crisis. Se trata, en especial, de los desequilibrios entre Estados Unidos y otras partes de la economía mundial, del desequilibrio entre finanzas y economía real, y del desequilibrio del poder de negociación entre trabajadores y empresarios. Los superávits de las economías emergentes deben redirigirse dentro de cada país a inversiones productivas a largo plazo, educación, seguridad social, salud, al sector privado formal y al desarrollo rural.
III. Nueva regulación de los mercados financieros mundiales
El ojo del huracán financiero que ha provocado ahora una crisis del empleo tiene sus raíces en la liberalización irresponsable de los mercados financieros que ha promovido un apalancamiento excesivo por parte de las instituciones financieras, burbujas en los precios de los activos e innovación financiera que ha exportado la deuda de mala calidad bajo el disfraz de “productos estructurados”. Este sistema opaco ha funcionado mientras los tipos de interés y los niveles de morosidad crediticia eran bajos. Pero se ha venido abajo con la primera caída del mercado de la vivienda estadounidense a finales de 2006. El auténtico riesgo crediticio de los activos de los hogares y las empresas, que es fundamental para el buen funcionamiento de la economía real, no preocupaba a los promotores de los productos estructurados, lo que hacía imposible que los inversores (entre los que se incluyen los fondos de pensiones de los trabajadores) entendiesen qué estaban comprando ni supieran a qué se exponían. La incertidumbre resultante con respecto a cuáles eran los riesgos crediticios y las pérdidas ha desencadenado quiebras de bancos y pérdida absoluta de la confianza. Los riesgos sistémicos que plantean los fondos no regulados y con un alto índice de apalancamiento, en particular los fondos de cobertura y la renta privada todavía no se han dejado sentir en su totalidad. El coste resultante para la economía real va a revestir particular gravedad para las partes más expuestas, entre las que se incluyen las sociedades de cartera de renta privada, con un alto índice de endeudamiento, en las que trabajan millones de trabajadores en todos los países industrializados.
Las intervenciones de los bancos centrales y los gobiernos a lo largo de las últimas semanas para intentar restaurar la confianza y estabilizar los mercados crediticios son necesarias para salvar el sistema bancario. Dado que gran parte del sistema financiero está respaldado por los contribuyentes, las organizaciones sindicales insisten en que los gobiernos adquieran participaciones en el capital, que actúen como inversores activistas para proteger el interés público y que garanticen que, con el tiempo, los contribuyentes recuperarán su dinero. Ya lo hicieron incluso antes de que los gobiernos dieran pasos en esta dirección. Aún así, estas medidas sólo “apagan fuegos” y por sí solas no restaurarán la confianza pública en la gobernanza económica ni nos protegerán contra una recesión mundial.
La cooperación internacional debe ir mucho más lejos de lo que se está estudiando en este momento, revisar las reglas de vigilancia prudencial de los bancos e “instar” a que haya más transparencia. Es la arquitectura de regulación nacional y mundial lo que hay que restaurar para que los mercados financieros recuperen su función primigenia: garantizar una financiación estable y rentable de la economía real. Los líderes deben autorizar el inicio del trabajo en un borrador para la nueva regulación de los mercados financieros, que debe incluir:
Refuerzo de las medidas de protección y de la colaboración internacional:
• Asegurarse de que los bancos centrales dispongan de las herramientas necesarias para detectar y disuadir las burbujas financieras de carácter especulativo;
• Prohibir todas las formas de operaciones fuera del balance y revisar las reglas de vigilancia prudencial para los bancos y otros servicios financieros, incluidas las normas contables, a fin de evitar los efectos que propicien la creación de ciclos y garantizar un riesgo justo compartido con los clientes;
• Someter las inversiones extranjeras y los flujos de capital a normativas domésticas adecuadas e intensificar la supervisión de los centros financieros en paraísos fiscales
• Establecer un régimen para gravar impositivamente las operaciones financieras internacionales;
Protección de los objetivos de desarrollo social:
Promover políticas de vivienda activas y servicios financieros basados en la comunidad (sistemas de cooperativas y mutualidades), y proteger los hogares contra los préstamos predatorios;
Reconocer la función social de los fondos de pensiones, tanto para la financiación de las pensiones como en las normativas de inversión;
Extensión de la responsabilidad a lo largo de toda la cadena de inversión:
- • Reforzar los requisitos de transparencia y gobernanza de las agencias de clasificación crediticia;
- • Lograr la cobertura total y fiable de todas las formas de transferencia de riesgos crediticios;
- • Regular las firmas de inversión privadas, incluidos los fondos de cobertura y la renta privada, y los contratos de sociedad de responsabilidad limitada que rigen los fondos con los que operan;
- Reforzar los regímenes de gobernanza empresarial que se aplican a los paquetes de remuneración para altos ejecutivos, consejos de administración, gestión de riesgos y distribución de beneficios de sociedades.
La reforma institucional no debe limitarse a la regulación financiera, sino que debe incorporar la gestión económica capaz de reducir los desequilibrios en la economía mundial. La persistencia de desequilibrios estructurales en cuentas corrientes y tipos de interés dentro de la OCDE (en particular entre Estados Unidos, la Eurozona y Asia) y los desequilibrios con las economías emergentes también han contribuido a esta crisis, con enormes burbujas que han aparecido en sus mercados de valores que, al explotar, han generado efectos desestabilizadores. La acumulación de participaciones en dólares en las economías emergentes (y la creciente inversión de los fondos soberanos) ha proporcionado una vía para recuperar capital a los bancos y las instituciones financieras más castigados. Sin embargo, amenaza el riesgo de ajustes desordenados, una reversión drástica de los flujos de capital fuera de la zona del dólar ante la continuada incertidumbre en Estados Unidos. Los gobiernos de las economías emergentes también deben ser una parte fundamental del nuevo Bretton Woods.
V. Combatir la crisis de la justicia distributiva
La congelación salarial y la falta de poder adquisitivo de las familias trabajadoras son el resultado de políticas perjudiciales y, en sí mismas, constituyen un factor principal para la caída del ahorro en los hogares y la emergencia de la deuda insostenible que ha desembocado en la crisis hipotecaria en Estados Unidos. La liberalización financiera ha permitido que las entidades de crédito promuevan el préstamo avalado por la vivienda como sustituto de los ingresos. Las burbujas financieras de los precios de los activos, estimuladas por un apalancamiento excesivo y la laxitud de la normativa, han sustituido al crecimiento sostenible basado en las ganancias compartidas. En los informes recientes de la OCDE y la OIT se han identificado cuotas salariales en descenso y un aumento de las desigualdades en dos terceras partes de los países de la OCDE. Los gobiernos de los países industrializados deben empezar a fomentar y reconstruir las instituciones que ayudan a distribuir las rentas y la riqueza de una manera más justa, en lugar de seguir abogando por la liberalización de los mercados laborales y el desmantelamiento de la protección de los trabajadores. La crisis de la justicia distributiva resulta más aparente si cabe fuera de los países de la OCDE, y el empeoramiento de la situación económica va a incrementar el déficit de trabajo decente, ya identificado por la OIT, en el mundo en desarrollo. Todo ello viene a sumarse a la explosión de los precios de los alimentos durante el pasado año. El coste humano se está reflejando en un aumento del hambre en el mundo. Instamos a los gobiernos del G20 a desarrollar más la ayuda de emergencia del FMI para los países que se enfrentan a crisis inmediatas que superan sus recursos para resolverlas. Esta ayuda no debe ir aparejada a condiciones de austeridad. En lugar de ello, deben fijarse “condicionantes positivos” que ayuden a los países a restaurar su crecimiento a corto plazo, una distribución justa de los costes y los beneficios, y sostenibilidad a largo plazo. Las propuestas se deben acordar con las organizaciones de trabajadores en los países afectados. Los gobiernos también deben acordar respuestas de emergencia ante la continua crisis alimentaria, que incluyan medidas para contrarrestar las acciones especulativas en los mercados alimentarios, y ampliar la ayuda de emergencia a los más pobres junto con acciones a medio plazo destinadas a expandir la producción de alimentos sostenible y volver a acumular existencias reguladoras. Además de todo ello, los gobiernos deben utilizar las reuniones para identificar qué hay que hacer para respetar los compromisos adoptados de aumentar la ayuda al desarrollo y cumplir los Objetivos de desarrollo del milenio.
VI. Conclusión
En nuestra declaración respecto a la cumbre del G8 de Hokkaido celebrada en julio, la Agrupación Global Unions denunciaba la “creciente divergencia entre los mercados financieros no regulados e imposibles de gestionar, por un lado, y las necesidades financieras de la economía real para proporcionar trabajo digno, por otro”. Según la OCDE, la arquitectura financiera internacional debe juzgarse por su capacidad para “mantener la estabilidad financiera garantizando la solvencia de los participantes en el mercado”, para “proteger a los inversores” contra las quiebras y los fraudes, y para “garantizar mercados financieros eficaces y eficientes”. Durante las últimas semanas ha quedado claro que el sistema no ha conseguido cumplir ninguno de estos tres objetivos. Sin limitarla al encuentro del G20, la cooperación se debe hacer extensiva a todos los niveles: G7, G8, Europa, OCDE e instituciones financieras internacionales, a fin de evitar la arbitrariedad reguladora y garantizar el alcance mundial de la nueva arquitectura. Los trabajadores tienen que sentarse a la mesa en estas reuniones e instituciones. No confían mucho en que los banqueros y gobiernos, reunidos a puerta cerrada, lo hagan bien esta vez: debe haber plena transparencia, divulgación y consulta. Las organizaciones de la Agrupación Global Unions están dispuestas a desempeñar su función en este proceso.
GUAC Grupo de trabajo sobre política económica París, 29-31 de octubre de 2008