jueves, noviembre 06, 2008

"Declaración de Washington" de la Agrupación Global Unións noviembre 2008

Borrador de declaración de las organizaciones sindicales ante la “Cumbre del G20 sobre la crisis”
1. Los líderes del G20 se reúnen con el telón de fondo de una economía mundial al borde del precipicio. El drástico empeoramiento de la crisis financiera, con las quiebras de importantes bancos en septiembre de 2008 seguida por el colapso de los mercados bursátiles en octubre, está afectando de manera dramática a la economía real. Está previsto que el PIB caiga en Estados Unidos y en Europa; el desempleo se va a disparar y estos efectos negativos se propagarán a las economías emergentes y en desarrollo. La economía mundial se enfrenta a una recesión gravísima, cuya duración e intensidad dependerán de si las acciones de los gobiernos son oportunas y están correctamente dirigidas. Esta crisis sistémica viene a sumarse al incremento sin precedentes de los precios de la alimentación y las materias primas de principios de este año, y a la crisis alimentaria resultante de los países en desarrollo. También se produce sobre un panorama de cambio climático acelerado que, si no se toman medidas con rapidez, afectará a los más pobres de todo el mundo con la máxima gravedad.
2. La crisis económica actual se ha iniciado en Estados Unidos como resultado de la combinación de una crisis de la vivienda, una crisis del mercado del crédito y una crisis del empleo. Cada una de ellas es lo bastante grave por sí sola, pero su interacción está creando una dinámica especialmente compleja y peligrosa. Los precios de la vivienda se han hundido, se han producido ejecuciones hipotecarias y se han perdido billones de dólares en riqueza neta de los hogares. Los consumidores contienen el gasto a medida que su riqueza disminuye, lo que ralentiza la economía y fuerza a las empresas a destruir empleo y a reducir los sueldos y las prestaciones. El continuo descenso de los precios de la vivienda agrava también la crisis crediticia, puesto que el valor de los activos hipotecados sigue socavando los balances de situación de las firmas financieras, ya descapitalizadas. Este círculo vicioso se está repitiendo ahora en otros países, industrializados y no industrializados. 3. Con la entrada forzosa de los gobiernos en los mercados financieros para nacionalizar bancos, garantizar depósitos, comprar deudas incobrables e inyectar capital a los sistemas bancarios de Estados Unidos y Europa, esta crisis, la más grave desde la Gran Depresión de los años 30, debe marcar el final de una ideología de mercados financieros sin control alguno donde se ha permitido que la codicia sustituya al criterio racional sobre el valor del trabajo y la inversión en la economía real. Debe crearse una arquitectura legislativa nacional y mundial que haga que los mercados financieros recuperen su función primigenia: garantizar una financiación estable y rentable de la economía real. Sin limitarse a esta función, las instituciones gubernamentales e internacionales deben establecer un nuevo orden económico que sea económicamente eficaz y socialmente justo: una tarea tan ambiciosa como la que hubo que abordar en la reunión de Bretton Woods en 1944.

Los líderes de las principales economías que se reúnen en Washington deben:

- En primer lugar, iniciar un plan de recuperación a gran escala para estabilizar los mercados de capitales mundiales, sacar a las economías de la recesión rápidamente, prevenir los riesgos de una depresión mundial y volver a las vías de creación de trabajo digno. Deben producirse tantos recortes coordinados de los tipos de interés como sea necesario. Los gobiernos deben presentar programas de inversión en infraestructuras capaces de estimular el aumento de la demanda a corto plazo y que ejerzan un efecto transformador del incremento de la productividad a medio plazo. Ahora es el momento de avanzar con un “Green New Deal”, un nuevo paquete de medidas sostenibles que cree puestos de trabajo a través del desarrollo de energías alternativas, así como del ahorro y la conservación de la energía. Deben introducirse medidas fiscales y de gasto público para respaldar el poder adquisitivo de las rentas medias y bajas. Es preciso mantener presupuestos de asistencia al desarrollo para los países menos desarrollados, a fin de contribuir a alcanzar los Objetivos de desarrollo del milenio.

En segundo lugar, garantizar que nunca vuelva a producirse una crisis de esta envergadura. Durante dos décadas, la mayoría de los gobiernos y las instituciones financieras internacionales han fomentado la “nueva arquitectura financiera” casi carente de regulación que ha caracterizado los mercados financieros responsables de esta crisis. Han animado la innovación financiera que ha generado productos financieros complejos que se negocian en mercados opacos “extrabursátiles” y contaminan el sistema financiero mundial. Como resultado, lo que debería haber sido una crisis contenible de las hipotecas sub-prime en Estados Unidos ha provocado una crisis financiera mundial con un enorme coste económico y social. Los gobiernos se han visto obligados a intervenir para salvar el sistema bancario, pero es inaceptable que los gobiernos nacionalicen las pérdidas del capital financiero y privaticen los beneficios. El justo medio deben ser unas instituciones financieras debidamente reguladas.

En tercer lugar, ha llegado el momento de establecer una nueva estructura de gobernanza económica para la economía global: se necesita un nuevo Bretton Woods. Los gobiernos deben empezar a trabajar en las estructuras necesarias, pero éste es un debate que no puede celebrarse a puerta cerrada entre banqueros y funcionarios de los ministerios de economía. Las organizaciones sindicales representan a las familias trabajadoras de todo el mundo que son víctimas de la crisis actual: estamos perdiendo nuestras viviendas, perdiendo empleos cuando las empresas despiden personal, y viendo cómo se evaporan nuestras pensiones con el colapso de los mercados bursátiles. Exigimos un sitio en la mesa.

En cuarto lugar, la explosión de la desigualdad en la distribución de la riqueza que subyace en esta crisis debe confrontarse, y el sistema del nuevo Bretton Woods debe abordar también la crisis de la justicia distributiva que ha destruido la economía mundial. Debe garantizarse un crecimiento más equilibrado no sólo en la economía mundial, entre las regiones, sino también dentro de los propios países, entre capital y mano de obra, entre rentas altas y bajas, entre ricos y pobres.

II. Plan de recuperación coordinado para la economía real

El creciente caos financiero está cebándose en la economía real, con un descenso acusado del empleo en Estados Unidos y Reino Unido, que ahora se hace extensivo a la Eurozona y amenaza con una recesión mundial. Se han previsto caídas en el PIB en Estados Unidos y la Eurozona durante la mayor parte de 2009. Se estima que las tasas de desempleo aumenten nada menos que un 20% en los seis próximos meses en la OCDE, pero es muy posible que se hayan quedado cortos. La OIT prevé que el desempleo mundial se incremente de 190 millones en 2007 a 210 millones en 2009 y que el número de personas pobres que trabajan por menos de un dólar al día ascienda en 40 millones, y por menos de 2 dólares al día, en 100 millones.

Los líderes gubernamentales y los bancos centrales no deben repetir las calamidades de los años 30 con esfuerzos por equilibrar presupuestos, reducir salarios y aplicar políticas de tipos de cambio y divisas consistentes en “fastidiar al vecino”. En lugar de ello, los líderes del G20 deben poner en marcha un plan de recuperación coordinado dirigido a estimular la economía real en los ámbitos nacional y mundial.

En Europa y Estados Unidos se necesitan más reducciones coordinadas de los tipos de interés por parte de los bancos centrales. Deben fortalecerse los mecanismos fiscales de estabilización, tales como planes de prestaciones de desempleo, y reforzarse con planes de creación directa de puestos de trabajo cuando sea necesario. Los incentivos fiscales deben estar dirigidos a aumentar la demanda global y tener la suficiente envergadura para revitalizar la economía real: crecimiento del empleo, los salarios y la renta disponible para el hogar. Las medidas fiscales y de gasto público deben estar dirigidas a las familias de renta media y baja que más sufren con la situación actual, y que al aumentar su índice de consumo alimentarán el consumo, la producción y, por ende, el empleo con la máxima celeridad.

También es el momento de poner en marcha un nuevo “Green New Deal”, como lo denominan el PNUMA y la OIT en el informe Green Jobs sobre empleo sostenible. Es el momento de ayudar a la recuperación económica por medio de inversiones medioambientalmente responsables diseñadas para crear puestos de trabajo a corto plazo y reducir al mismo tiempo las emisiones de gases de efecto invernadero a medio plazo. Convertir la lucha contra el cambio climático en una oportunidad para la creación de puestos de trabajo y para el desarrollo sostenible debe constituir el núcleo de las acciones emprendidas. Las medidas para promover el ahorro energético mediante la reforma de edificios, en particular, generará gran cantidad de puestos de trabajo, que vendrán a reforzar al sector de la construcción, tan afectado por la actual situación. La inversión pública en infraestructuras, transporte colectivo y fuentes de energía alternativas también estimulará la creación de puestos de trabajo sostenibles.

La nueva Administración estadounidense deberá introducir un plan exhaustivo que combine el aumento de los ingresos de los trabajadores de renta baja y media con el refuerzo de los mecanismos de seguridad, incluidas las prestaciones de desempleo, un programa ampliado de cupones para alimentos, ayuda a los gobiernos estatales y locales, y un gasto federal ambicioso en educación e infraestructuras . Japón, aunque no se ha visto afectado de manera tan inmediata por la crisis, será especialmente vulnerable en caso de que ésta se agrave en las economías asiáticas emergentes.

Las autoridades deben tomar medidas para reequilibrar la economía en favor de su demanda doméstica, ya que el crecimiento actual se basa casi exclusivamente en las exportaciones. En este momento son vitales los aumentos en los salarios reales, para aumentar la demanda, y deben estar respaldados por políticas fiscales que propicien el consumo de los hogares.

En la UE, la coordinación de las distintas iniciativas de políticas fiscales por parte de los Estados miembros debe mejorar drásticamente y reunirse bajo un mecanismo mejorado de gobernanza económica. Las organizaciones sindicales europeas han solicitado la creación de un fondo de inversiones europeo que promueva la inversión en energías renovables, ahorro de energía, innovación y redes de infraestructuras europeas.

Los paquetes de recuperación también deben diseñarse para corregir los desequilibrios económicos fundamentales subyacentes que han dado lugar a la actual crisis. Se trata, en especial, de los desequilibrios entre Estados Unidos y otras partes de la economía mundial, del desequilibrio entre finanzas y economía real, y del desequilibrio del poder de negociación entre trabajadores y empresarios. Los superávits de las economías emergentes deben redirigirse dentro de cada país a inversiones productivas a largo plazo, educación, seguridad social, salud, al sector privado formal y al desarrollo rural.

III. Nueva regulación de los mercados financieros mundiales

El ojo del huracán financiero que ha provocado ahora una crisis del empleo tiene sus raíces en la liberalización irresponsable de los mercados financieros que ha promovido un apalancamiento excesivo por parte de las instituciones financieras, burbujas en los precios de los activos e innovación financiera que ha exportado la deuda de mala calidad bajo el disfraz de “productos estructurados”. Este sistema opaco ha funcionado mientras los tipos de interés y los niveles de morosidad crediticia eran bajos. Pero se ha venido abajo con la primera caída del mercado de la vivienda estadounidense a finales de 2006. El auténtico riesgo crediticio de los activos de los hogares y las empresas, que es fundamental para el buen funcionamiento de la economía real, no preocupaba a los promotores de los productos estructurados, lo que hacía imposible que los inversores (entre los que se incluyen los fondos de pensiones de los trabajadores) entendiesen qué estaban comprando ni supieran a qué se exponían. La incertidumbre resultante con respecto a cuáles eran los riesgos crediticios y las pérdidas ha desencadenado quiebras de bancos y pérdida absoluta de la confianza. Los riesgos sistémicos que plantean los fondos no regulados y con un alto índice de apalancamiento, en particular los fondos de cobertura y la renta privada todavía no se han dejado sentir en su totalidad. El coste resultante para la economía real va a revestir particular gravedad para las partes más expuestas, entre las que se incluyen las sociedades de cartera de renta privada, con un alto índice de endeudamiento, en las que trabajan millones de trabajadores en todos los países industrializados.

Las intervenciones de los bancos centrales y los gobiernos a lo largo de las últimas semanas para intentar restaurar la confianza y estabilizar los mercados crediticios son necesarias para salvar el sistema bancario. Dado que gran parte del sistema financiero está respaldado por los contribuyentes, las organizaciones sindicales insisten en que los gobiernos adquieran participaciones en el capital, que actúen como inversores activistas para proteger el interés público y que garanticen que, con el tiempo, los contribuyentes recuperarán su dinero. Ya lo hicieron incluso antes de que los gobiernos dieran pasos en esta dirección. Aún así, estas medidas sólo “apagan fuegos” y por sí solas no restaurarán la confianza pública en la gobernanza económica ni nos protegerán contra una recesión mundial.

Los gobiernos siguen sobrevalorando las recomendaciones de abril de 2008 del Foro para la estabilidad financiera (FSF, Financial Stability Forum) en su informe “Enhancing Market and Institutional Resilience” (Mejora de la capacidad de reacción de los mercados y las instituciones). El FSF aboga por reforzar los requisitos de capital de los bancos para los productos crediticios estructurados y las exposiciones fuera del balance, de los procedimientos de gestión de riesgos de los propios bancos, por una nueva valoración contable de los productos estructurados, por una mayor vigilancia de las agencias de clasificación y, más extensamente, por la cooperación internacional para “instar a las instituciones financieras a mejorar la calidad de la información divulgada” sobre “productos de inversión complejos o ilíquidos”. Por bienvenidas que puedan resultar estas recomendaciones, muchas de las cuales dependen de la cooperación voluntaria del sector privado, se consideran hoy por hoy enormemente inadecuadas.

La cooperación internacional debe ir mucho más lejos de lo que se está estudiando en este momento, revisar las reglas de vigilancia prudencial de los bancos e “instar” a que haya más transparencia. Es la arquitectura de regulación nacional y mundial lo que hay que restaurar para que los mercados financieros recuperen su función primigenia: garantizar una financiación estable y rentable de la economía real. Los líderes deben autorizar el inicio del trabajo en un borrador para la nueva regulación de los mercados financieros, que debe incluir:

Refuerzo de las medidas de protección y de la colaboración internacional:

• Asegurarse de que los bancos centrales dispongan de las herramientas necesarias para detectar y disuadir las burbujas financieras de carácter especulativo;

• Prohibir todas las formas de operaciones fuera del balance y revisar las reglas de vigilancia prudencial para los bancos y otros servicios financieros, incluidas las normas contables, a fin de evitar los efectos que propicien la creación de ciclos y garantizar un riesgo justo compartido con los clientes;

• Someter las inversiones extranjeras y los flujos de capital a normativas domésticas adecuadas e intensificar la supervisión de los centros financieros en paraísos fiscales

• Establecer un régimen para gravar impositivamente las operaciones financieras internacionales;

Protección de los objetivos de desarrollo social:

Promover políticas de vivienda activas y servicios financieros basados en la comunidad (sistemas de cooperativas y mutualidades), y proteger los hogares contra los préstamos predatorios;

Reconocer la función social de los fondos de pensiones, tanto para la financiación de las pensiones como en las normativas de inversión;

Extensión de la responsabilidad a lo largo de toda la cadena de inversión:

  • • Reforzar los requisitos de transparencia y gobernanza de las agencias de clasificación crediticia;
  • • Lograr la cobertura total y fiable de todas las formas de transferencia de riesgos crediticios;
  • • Regular las firmas de inversión privadas, incluidos los fondos de cobertura y la renta privada, y los contratos de sociedad de responsabilidad limitada que rigen los fondos con los que operan;
  • Reforzar los regímenes de gobernanza empresarial que se aplican a los paquetes de remuneración para altos ejecutivos, consejos de administración, gestión de riesgos y distribución de beneficios de sociedades.
IV. Un nuevo Bretton Woods Ha llegado el momento de remodelar la arquitectura financiera y económica mundial mediante un nuevo “Bretton Woods”, pues ninguna de las instituciones existentes goza de alcance ni de credibilidad suficientes para poner en marcha la estructura reguladora mencionada. Los gobiernos deben empezar a trabajar en las estructuras necesarias, pero éste es un debate que no puede celebrarse a puerta cerrada entre banqueros y funcionarios de los ministerios de economía. Las organizaciones sindicales representan a las familias trabajadoras de todo el mundo que son víctimas de la crisis actual: es a nosotros a quienes nos están ejecutando las hipotecas sobre nuestras casas, nosotros somos los que estamos perdiendo el trabajo cuando las empresas despiden personal, y nosotros somos quienes vemos cómo se evaporan nuestras pensiones con el colapso de los mercados bursátiles. Exigimos un sitio en la mesa.

La reforma institucional no debe limitarse a la regulación financiera, sino que debe incorporar la gestión económica capaz de reducir los desequilibrios en la economía mundial. La persistencia de desequilibrios estructurales en cuentas corrientes y tipos de interés dentro de la OCDE (en particular entre Estados Unidos, la Eurozona y Asia) y los desequilibrios con las economías emergentes también han contribuido a esta crisis, con enormes burbujas que han aparecido en sus mercados de valores que, al explotar, han generado efectos desestabilizadores. La acumulación de participaciones en dólares en las economías emergentes (y la creciente inversión de los fondos soberanos) ha proporcionado una vía para recuperar capital a los bancos y las instituciones financieras más castigados. Sin embargo, amenaza el riesgo de ajustes desordenados, una reversión drástica de los flujos de capital fuera de la zona del dólar ante la continuada incertidumbre en Estados Unidos. Los gobiernos de las economías emergentes también deben ser una parte fundamental del nuevo Bretton Woods.

V. Combatir la crisis de la justicia distributiva

La congelación salarial y la falta de poder adquisitivo de las familias trabajadoras son el resultado de políticas perjudiciales y, en sí mismas, constituyen un factor principal para la caída del ahorro en los hogares y la emergencia de la deuda insostenible que ha desembocado en la crisis hipotecaria en Estados Unidos. La liberalización financiera ha permitido que las entidades de crédito promuevan el préstamo avalado por la vivienda como sustituto de los ingresos. Las burbujas financieras de los precios de los activos, estimuladas por un apalancamiento excesivo y la laxitud de la normativa, han sustituido al crecimiento sostenible basado en las ganancias compartidas. En los informes recientes de la OCDE y la OIT se han identificado cuotas salariales en descenso y un aumento de las desigualdades en dos terceras partes de los países de la OCDE. Los gobiernos de los países industrializados deben empezar a fomentar y reconstruir las instituciones que ayudan a distribuir las rentas y la riqueza de una manera más justa, en lugar de seguir abogando por la liberalización de los mercados laborales y el desmantelamiento de la protección de los trabajadores. La crisis de la justicia distributiva resulta más aparente si cabe fuera de los países de la OCDE, y el empeoramiento de la situación económica va a incrementar el déficit de trabajo decente, ya identificado por la OIT, en el mundo en desarrollo. Todo ello viene a sumarse a la explosión de los precios de los alimentos durante el pasado año. El coste humano se está reflejando en un aumento del hambre en el mundo. Instamos a los gobiernos del G20 a desarrollar más la ayuda de emergencia del FMI para los países que se enfrentan a crisis inmediatas que superan sus recursos para resolverlas. Esta ayuda no debe ir aparejada a condiciones de austeridad. En lugar de ello, deben fijarse “condicionantes positivos” que ayuden a los países a restaurar su crecimiento a corto plazo, una distribución justa de los costes y los beneficios, y sostenibilidad a largo plazo. Las propuestas se deben acordar con las organizaciones de trabajadores en los países afectados. Los gobiernos también deben acordar respuestas de emergencia ante la continua crisis alimentaria, que incluyan medidas para contrarrestar las acciones especulativas en los mercados alimentarios, y ampliar la ayuda de emergencia a los más pobres junto con acciones a medio plazo destinadas a expandir la producción de alimentos sostenible y volver a acumular existencias reguladoras. Además de todo ello, los gobiernos deben utilizar las reuniones para identificar qué hay que hacer para respetar los compromisos adoptados de aumentar la ayuda al desarrollo y cumplir los Objetivos de desarrollo del milenio.

VI. Conclusión

En nuestra declaración respecto a la cumbre del G8 de Hokkaido celebrada en julio, la Agrupación Global Unions denunciaba la “creciente divergencia entre los mercados financieros no regulados e imposibles de gestionar, por un lado, y las necesidades financieras de la economía real para proporcionar trabajo digno, por otro”. Según la OCDE, la arquitectura financiera internacional debe juzgarse por su capacidad para “mantener la estabilidad financiera garantizando la solvencia de los participantes en el mercado”, para “proteger a los inversores” contra las quiebras y los fraudes, y para “garantizar mercados financieros eficaces y eficientes”. Durante las últimas semanas ha quedado claro que el sistema no ha conseguido cumplir ninguno de estos tres objetivos. Sin limitarla al encuentro del G20, la cooperación se debe hacer extensiva a todos los niveles: G7, G8, Europa, OCDE e instituciones financieras internacionales, a fin de evitar la arbitrariedad reguladora y garantizar el alcance mundial de la nueva arquitectura. Los trabajadores tienen que sentarse a la mesa en estas reuniones e instituciones. No confían mucho en que los banqueros y gobiernos, reunidos a puerta cerrada, lo hagan bien esta vez: debe haber plena transparencia, divulgación y consulta. Las organizaciones de la Agrupación Global Unions están dispuestas a desempeñar su función en este proceso.

GUAC Grupo de trabajo sobre política económica París, 29-31 de octubre de 2008

miércoles, octubre 29, 2008

Jornadas: Extremadura durante el primer franquismo (1939-1959)

Un año más los amigos del Grupo de Estudios sobre la Historia Contemporanea de Extremadura y en especial José Hinojosa (Pepe mañana 30 de Octubre impartirá una conferencia en el ateneo de Cáceres sobre la memoria histórica en Extremadura), con la colaboración de La Fundación Cultura y Estudios, realiza su encuentro Historiográfico, creo que es una buena oportunidad para profundizar en el conocimiento de lo sucedido durante el periodo. El acto se celebrará en el Centro de Profesores y Recursos de Cáceres (C/ Gómez Becerra, 6) el próximo 14 y 15 de noviembre de 2008. La inscripción tiene como fecha límite el 10 de noviembre.

Programa:

Viernes, 14 de noviembre de 2008. 17´30: inauguración de las jornadas.

17,45: primera ponencia: el primer franquismo: una panorámica histórica y bibliográfica. A cargo de Enrique Moradiellos García, catedrático de historia contemporánea de la universidad de Extremadura.

19´15: segunda ponencia: historiografía sobre el primer franquismo en Extremadura. Notas para un Balance a cargo de Raúl Aguado Benítez (profesor de educación secundaria, i.e.s. “ruta de la plata”, Calamonte, Badajoz) y José ramón González Cortés (profesor de educación secundaria, i.e.s.o. “Gabriel García Márquez”, Tiétar, Cáceres).

20´30-22´00: documental.

Sábado, 15 de noviembre de 2008. 9´30 h: lectura de comunicaciones: mesa temática: las instituciones, los instrumentos de poder y represión del primer franquismo en Extremadura.

9´30-9´50: la falange en Montijo (1939-1945), por Juan Carlos Molano Gragera.

9´50-10´10: la guerra después de la guerra: la represión en el campo de concentración de Castuera, por J. Ramón González cortés y Antonio D. Rodríguez López.

10´10-10´0: ¡muera la inteligencia! el proceso depurador de maestros en la provincia de Badajoz, por Luis Miguel García Domínguez.

10´30-10´50: Badajoz a finales de los cuarenta. La represión sin fin, por Francisco Espinosa Maestre.

10´50-11´50: tercera ponencia: economía y sociedad en Extremadura durante el primer franquismo. A cargo de Juan García Pérez, Catedrático de historia contemporánea de la universidad de Extremadura.

12´10 h: lectura de comunicaciones: mesa temática: economía y sociedad.

12´10-12´30: la recomposición del orden agrario en Extremadura durante el primer franquismo, por Sergio Riesco Roche.

12´30-12´50: la actividad del patrimonio forestal del estado en la comarca de las Hurdes (Cáceres), 1939-1956, por Eduardo Rico Bote.

12´50-13´10: contrabandistas, estraperlistas y especuladores. Mercado negro y contrabando en la frontera luso extremeña durante la posguerra (1940-1950), por Roberto C. Montañés Pereira. 13´10-13´30: Variables demográficas en la Extremadura de posguerra, por Antonio Blanch Sánchez.

13´30-13´50: demografía extremeña de posguerra, por Raúl Aguado Benítez

17´00 h: lectura de comunicaciones: mesa temática: educación, cultura y vida cotidiana.

17´00-17´20: campañas de lectoescritura en Extremadura (1950-1960), por José Soto Vázquez.

17´20-17´40: la arqueología en Badajoz tras la guerra civil. Agonía y fracaso de la institucionalización franquista, por Pablo Ortiz Romero.

17´40-18´00: celebraciones de la victoria vistas a través de la prensa regional: Extremadura, diario católico (1940-1950), por Emilio m. Aguado Benítez.

18´00-18´20: Victoriano, un héroe anticomunista, por José I. Rodríguez Hermosell. 18´20 h: lectura de comunicaciones: mesa temática: la oposición al régimen franquista en tierras extremeñas.

18´20-18´40: el período de huidos en Cáceres (1939-1944), por Benito Díaz Díaz.

18´40-19´00: el partido comunista de España en Extremadura a mediados de los cuarenta. Reorganización y “caída”, por José Hinojosa Durán. II. inscripciones: a). para aquellas personas interesadas que no sean profesores en activo: Boletín de inscripción se puede conseguir en la web de la fundación Cultura y Estudios www.fundacionculturayestudios.es: gehcex. aptdo. de correos 109. 10.080.

martes, octubre 28, 2008

La Crísis. Reflexiones desde Extremadura

Hoy he tenido la oportunidad de asistir a la “Jornada de Estudio Crisis y Sociedad”, organizada por la Asociación de Ciencias Sociales de Extremadura. Unas horas dedicadas a reflexionar sobre la crisis que nos azota, intentando desentrañar los orígenes, responsables, impacto y consecuencias sobre la vida de la gente. En esta jornada han participado algunos de los pensadores más destacados de la sociología, la economía y el sindicalismo de Extremadura como José Antonio Pérez Rubio, profesor de sociología de la UEX; Santiago Zapata Blanco, profesor de Historia económica de la UEX; Artemio Baigorri Agoiz, profesor de sociología de la UEX o Julián Carretero, Secretario General de CCOO de Extremadura.  

La primera de las conclusiones de la mañana es que hay que leer las páginas salmones de los periódicos de los domingos -especialmente el País- donde encontramos la pluma del último Novel de economía Paul Krugman o reflexiones sobre lo errado de Milton Friedman y lo acertado de John Maynard Keynes.

En el panel de interpretación de la jornada, los y las participantes parecen coincidir en que el origen de la situación actual podría encontrarse en la crisis alimentaria y energética que viene sufriendo el planeta en los últimos años, con una subida de precios desmesurada y especulativa de las materias primas. Este despropósito ha inyectado en el sistema financiero una enorme cantidad de dinero con necesidad de colocarse para generar nuevos beneficios. Esta disponibilidad de líquido, junto con las laxas medidas de control de los Estados sobre las entidades financieras, genera empresas financieras intermediarias que, utilizando dinero ajeno, conceden hipotecas de alto riesgo. Estas hipotecas han sido empaquetadas y puestas nuevamente en el mercado con altos precios generadoras de rápidas plusvalías. En palabras textuales de alguno de los profesores: “guarros que han producido mierda”, mierda que ha sido empaquetada en envoltorios de seda y puesta en el mercado como producto sofisticado de alto rendimiento. Los compradores de esa “mierda” se han convertido a su vez en guarros pues han comprado –desde la ignorancia- simplemente mierda”. La avaricia ha roto el saco, dando al traste con todo el sistema financiero. Nadie ha puesto límite a este despropósito basado en mierda, en humo, en nada y todo se ha desplomado como un castillo de naipes. 

En todo caso la mayoría de los intervinientes han considerado que nos encontramos ante una crisis cíclica que purgará al sistema, limpiando la mierda para que resplandezca un nuevo y limpio sistema. Un sistema financiero con capacidad de alimentar el círculo económico, para generar riqueza con base productiva real, con capacidad de distribuir los beneficios sociales, el primero el empleo de calidad.

Desde la parte sindical se ha insistido que ese desierto debe cruzarse sin que los más débiles, los trabajadores y las trabajadoras, sufran las consecuencias, por ello es momento de poner a pleno rendimiento el Estado de Bienestar y las recetas Keynesianas para que el estado no solo intervenga apuntalando bancos dirigidos por irresponsables, -que tendrán que sentir sobre sus espaldas el peso de la ley-, sino como promotor de actividad económica. Lo público, como siempre, es la garantía. Las políticas sociales no pueden ser templadas, sino comprometidas. No es momento de preocuparse del déficit público, es momento de la política. Una política capaz de alejar el riesgo de fractura social.

Todos han coincidido en la influencia de los medios de comunicación como amplificadores de la crisis financiera, generando una realidad virtual catastrófica generadora de desasosiego e inseguridad. El homo sapiens sapiens no está programado para vivir en la incertidumbre. La inseguridad produce miedo, el miedo pánico. Cuando el pánico es colectivo malo, malo, malo. Es irracional y por tanto ingobernable. La desconfianza basada en los resultados bursátiles parece sobredimensionada. Millones de personas pendientes del índice Dow Jones, sin tener una sola acción, parece un despropósito.

Como siempre no todos sufrirán las consecuencias de la crisis de igual manera. Los Estados con controles financieros, serán más fuertes que los laxos, los sistemas productivos competitivos aguantarán mejor el desastre. Los trabajadores sindicados y con derechos, estarán más cubiertos que los precarios.

Es el momento de la política y la planificación económica, una planificación compatible con un capitalismo productivo no especulativo. Los bancos deben ser bancos para dejar de ser casinos donde se juega a la ruleta rusa con el dinero de otros. Los Estado deben dotarse de sistemas de control que cortocircuiten cualquier tentación de nuevos “casinos bancarios”.
Quienes especulen con lo ajeno… ¡a los centros penitenciarios!, para realizar reciclajes formativos, de ética sin prisas. La política debe impedir que el ladrillo vuelva a convertirse en producto financiero que se vende al dos mil por cien de su valor real. El ladrillo debe ser un material de construcción que crea hogares, casas donde vivir con dignidad y de manera sostenible con el planeta.

Es el momento del movimiento obrero organizado, el sindicalismo mundial está más cargado de razones que nunca. Es un movimiento sindical maduro, con una organización mundial única, con autoridad moral y capacidad técnica para salvaguardar los intereses de los trabajadores y de las trabajadoras, pero también de pensionistas, estudiantes… El sindicalismo de clase ejerce la solidaridad, reclamando sin timideces los objetivos del milenio, convirtiendo el 7 de Octubre en un nuevo día de referencia para la dignidad y la decencia del trabajo. El sindicalismo ha sido capaz de convertirse en el rostro decente del capitalismo del siglo XXI, superando barreras y complejos.

Hace apenas treinta años el sindicalismo español encarnado en el movimiento sociopolítico de CCOO, luchaba por la libertad y la democracia en España, dejando en el camino mucha sangre y sufrimiento. Lo hizo cívica y responsablemente, conquistando los objetivos que se marcaba. Apenas iniciada la senda de la consolidación de la democracia tuvo que afrontar responsablemente la crisis económica de los años setenta, firmando y –lo más difícil en aquellos momentos- defendiendo en los tajos los “Pactos de la Moncloa”, que permitieron estabilizar la vida económica del país e implementar la libertad y la democracia. Hoy como ayer el sindicalismo de clase sabe hacer frente a los retos que nos platea la nueva situación. José Mª Fidalgo S.G. de la C.S. de CCOO decía el pasado 23 de Octubre en Mérida, que en momentos como este Comisiones Obreras pedía muy poco al Gobierno, a saber: No reformas laborales, asegurar las prestaciones por desempleo y no tocar el fondo de reserva de la Seguridad Social, parece poco pero solo lo parece. Realmente supone fijar trinchera, marcar territorio por donde no se puede transitar.

El S.G. de CCOO de Extremadura, Julián Carretero, afirmaba que Extremadura debe desprenderse del complejo de “nuevo rico” para asumir que, dentro de nuestro contexto, es una comunidad pobre, rural, con escasa población, yo añado que tiene el futuro por conquistar, para ello Extremadura debe definir sus objetivos en el campo productivo, apostando por la industrialización, materializando la inversión en la Refinería, comenzando -ya- la plataforma Logística de Badajoz, impulso de la infraestructura ferroviaria del AVE, apuesta por la I+D+i, potenciando la red de ciudades de Extremadura, el sistema educativo extremeño (especialmente la F.P. y la Universidad) y redefiniendo sin complejos la Política Agraria extremeña. 

Las malas lenguas dicen que detrás de una crisis siempre hay una oportunidad, que esta sea la oportunidad de crecer moral, social y económicamente para construir una sociedad mejor.

martes, octubre 21, 2008

La actual Crísis financiera internacional. La gran estafa

A continuación voy a reproducir un artículo publicado hace un año por Bruno Estrada López. Creo qu esta refelxión con un año de antiguedad puede servir para comproder que pasa en el tiempo presente, descubriendo una vez más la mezquindad del sistema financiero interncional, en manos del neoliberalismo.

Bruno Estrada López Coordinador de Área de Economía y Medioambiente de la Fundación Sindical de Estudios, aporta elemento de analisis sobre las causas de la actual crisis financiera internacional.

____________________________________________________

Desde mediados del mes de Agosto (2007) un fantasma recorre las economías de EE.UU. y la Unión Europea: la posibilidad de que se desate una crisis financiera internacional derivada del exceso de hipotecas de riesgo concedidas en EE.UU. No es el objeto de este artículo analizar la magnitud de efectos de esa crisis financiera en la economía real. Ya que para poder evaluar dichas consecuencias es imprescindible conocer el grado de vinculación de los bancos europeos con los productos financieros que están relacionados con esas hipotecas de riesgo, y eso no se sabrá hasta principios de octubre. Aunque estimaciones de importantes organismos internacionales, como la OCDE, ya cifran los efectos que la incertidumbre y falta de confianza de los mercados generada por esta crisis financiera esta teniendo en la economía real, una reducción, como mínimo, de la tasa de crecimiento prevista del PIB para 2007 de un 10% en EE.UU., al pasar de un incremento estimado del 2,1% al 1,9%, y de un 4% en la UE, al pasar de un 2,7% a un 2,6%. Un claro ejemplo de la creciente financiarización de la economía mundial. El objeto de este artículo es ahondar en las causas de esta crisis financiera, ya que en todos los análisis, de organismos internacionales, de economistas de reconocido prestigio, de autoridades de los bancos centrales, de ministros de economía y de presidentes de gobierno hay una palabra que no se ha pronunciado: estafa. Estamos asistiendo a una gran estafa a escala internacional en la que han participado muchos agentes en diferentes pasos, pero sobre todo de forma muy activa algunos agentes que están encargados por el sistema de garantizar que no se produzcan engaños. La crisis actual recuerda mucho, aunque con dimensiones empresariales, sectoriales y geográficas mucho más amplias, lo que paso en EE.UU. hace unos años con la compañía de electricidad Enron. En aquel caso, un gigante empresarial se derrumbó porque sus directivos habían estado mintiendo, año tras año, sobre la solvencia financiera de la compañía, y a la vez habían estado sacando, solo para ellos, enormes beneficios económicos. Pero sus mentiras habían sido posibles por la connivencia de importantes empresas de auditoria y control de cuentas, que debían ser quienes garantizaban, ante los inversores, la fiabilidad de los datos contables de Enron. Resulta que esas importantes auditoras también hacían funciones de consultoría para la misma empresa, lo que les generaba ingresos mucho mayores que la mera fiscalización contable de la empresa. ¿Por qué iban a bucear en las cloacas de Enron, si eso solo podía significar perder jugosos contratos de consultaría con esa empresa? Unos pocos ganaron mucho dinero con ese juego, algunos directivos de Enron (varios de ellos están ahora en prisión) y de las afamadas empresas de auditoria y consultaría (alguna de las cuales desapareció como marca de prestigio). Pero muchísimos perdieron, miles de pequeños inversores de Enron, y también los clientes de esa compañía, que tuvieron que pagar la electricidad más cara por el dinero que se estaban llevando los directivos. Pero ahora la estafa tiene un volumen mucho mayor, y los colaboradores necesarios para su comisión están en la base del sistema capitalista, las agencias de rating. Es decir, las agencias que, por el sistema, están encargadas de indicar a todos los inversores sobre la fiabilidad financiera de una inversión. Pues bien estas agencias de rating tenían un nivel de contaminación similar al de las auditorias. Los pasos de la gran estafa han sido los siguientes: En primer lugar los bancos norteamericanos concedieron gran número de hipotecas inmobiliarias a personas que tenían mucho riesgo de no poder pagar la hipoteca, dado su bajo nivel de ingresos y los débiles avales que solicitaban los bancos para garantizar el pago de la hipoteca. Esto no puede darse en nuestro país dado el alto nivel de requisitos que piden en España las entidades financieras para conceder un crédito hipotecario. No obstante esto tan solo sería una autoestafa de los bancos si no fuera por el siguiente paso. Segundo paso, estos bancos juntaron estas deudas hipotecarias, que eran de baja calidad porque había muchas posibilidades de que no se cobrasen si subían los tipos de interés o bajaba el precio de la vivienda (porque seguir pagando por algo que vale menos de lo que estas pagando), con otras deudas de mayor calidad, en lo que los analistas financieros llaman “deuda estructurada”, es decir, un batiburrillo financiero en el que no se sabe que manzanas son buenas y cuales tienen gusano. (Casualmente Italia es el principal país europeo por emisión de deuda estructurada y México, el principal de los países emergentes). Este segundo paso no podría haberse producido si la evaluación del riesgo que hacen las empresas de rating hubiera detectado el riesgo exacto que contenían esos paquetes de “deuda estructurada”. Ya que quien garantiza a los mercados internacionales que esa “deuda estructurada” es fiable, es decir, que el porcentaje de manzanas con gusanos es pequeña, o que las posibilidades de que los gusanos crezcan es muy baja, son las agencias de rating, de las cuales solo hay tres importantes a escala mundial para los inversores comunes y corrientes, Moodys, Standard&Poor´s y Ficth Ratings (hay muchas más pero para los inversores que tienen dinero de verdad, y sus informaciones de calificación de riesgo no son gratuitas). Pero casualmente, y este es el tercer paso de la estafa con un nuevo colaborador necesario, las mismas empresas que catalogaban el riesgo de las inversiones, las empresas de rating, ayudaban a esos mismos bancos a colocar dichas emisiones de “deuda estructurada” en la bolsa. Y con importantes beneficios para las empresas de rating, ya que en los últimos años esas empresas han generado en torno a la mitad de sus ingresos por la colocación en bolsa de esos productos financieros poco transparentes. De forma similar a lo sucedido en Enron ¿Por qué las empresas de rating iban a profundizar mucho en las cloacas de unos productos financieros que cuanto más se cotizaran en bolsa más beneficios les iban a dar? Algo de culpa deben de tener estas empresas de rating cuando en medio de toda la crisis ha dimitido la presidenta de Standard&Poor´s. Resultado de lo anterior, muchos otros bancos del mundo han comprado esos cestos en los que se mezclan las manzanas buenas y las malas. El cuarto, y último paso, ha sido que en Europa muchos bancos se han dedicado hace tiempo a crear entidades fuera de su balance normal (conduits y SIV, Vehículos de Inversiones Especiales) para invertir a largo plazo en deuda de alto rendimiento, y supuestamente de buena calidad por la información facilitada por las agencias de rating, que luego no ha resultado tan fiable, y financiarlas a corto plazo emitiendo pagares avalados por esos activos. Pero si los inversores le dan la espalda a estos instrumentos, las entidades financieras se ven obligadas a financiarlas con sus propios recursos, lo que puede, si la cantidad de estos productos financieros en la cartera de inversiones del banco es muy grande, dar lugar a problemas de liquidez o quiebra, como ha sido el caso del banco regional alemán Sachsen LB. Debido a que esos SIV no están en el balance de los bancos, se ha eludido parte del exhaustivo control que los Bancos Centrales ejercen sobre las entidades de crédito, con el objetivo de evitar que se produzcan crisis financieras, y aquí nadie se ha enterado de nada hasta que ha caído la primera ficha del domino, hasta que en las hipotecas de alto riesgo estadounidenses han crecido mucho los impagados y se han convertido en productos de baja calidad financiera. La reacción en cadena ha generado una enorme desconfianza en los mercados financieros, actualmente en Europa ningún banco quiere prestar dinero a otro porque no sabe que cantidad de cestos con manzanas podridas tiene, y cuan podridas están. En octubre los bancos europeos tendrán que presentar información trimestral detallada y se sabrá la magnitud del problema. Hasta entonces nadie se fía de nadie en el mundo financiero, no se presta dinero porque hay muchas posibilidades de que no te lo devuelvan. La magnitud de los afectados por este cúmulo de estafas se vera en los próximos meses, de momento en EE.UU. solo la quiebra de dos fondos de inversiones de alto riesgo y el cierra de la división de hipotecas de alto riesgo de un banco norteamericano ha supuesto el despido de 1.200 trabajadores. Pero las instituciones económicas mundiales ya están advirtiendo de un menor crecimiento del previsto inicialmente, debido el encarecimiento del crédito. Estos son efectos colaterales de importar los mecanismos de funcionamiento del capitalismo de casino norteamericano, donde unos pocos ganan mucho, la banca siempre gana, y la mayoría pierde, pero eso si, con una sonrisa en la boca. Hagan juegos señores. Publicado el 10-9-2007

viernes, octubre 10, 2008

Jornada de Estudio "Crisis y Sociedad" ¿por qué esta crisis, aquí y ahora? Claves Sociales y Perspectivas

Organizada por la Asociación de Ciencias Sociales de Extremadura, se celebrará el próximo 28 de octubre de 2008 en Cáceres

Las jornadas: "Crisis y Sociedad" ¿Por qué esta crisis, aquí y ahora?. Claves sociales y perspectivas, están organizadas por la Asociación de Ciencias Sociales de Extremadura y pretenden favorecer la reflexión sobre el tipo de crisis que sufrimos y sus efectos psicosociales sobre personas, colectivos concretos y aproximarse a las consecuencias en Extremadura. Las jornada se celebrará el marte 28 de Octubre de 9,30 a 14,30 en el salón de actos del Edificio Valhondo de Cáceres.

Programa:

Inauguración:

Dª Mª Dolores Aguilar Seco: Vicepresidenta 2ª de la Junta de Extremadura

11,00 Panel de Interpretación: Por qué esta crisis aquí y ahora.

Particpantes:

D. Artemio Baigorri Agoiz. Profeso de Sociología de la UEX.

D. José Antonio Pérez Rubio. Profesor de sociología de la UEX

D. Santiago Zapata Blanco. Profesor de Historia Económica de la UEX D. Julián Carretero : Secretario General de CCOO de Extremadura.

D. Miguel Bernal. Secretaria Gral. de UGT Extremadura

12,00 Debate.

13,00. Panel de Experiencias: "Lo que de verdad es la crisis"

"Expresión pública y de primera mano de los efectos de la crisis sobre personas y colectivos concretos.

Coordina:

D. Eusebio Medina. Profesor de Sociología de la UEX

Las inscripciones se realizan en el correo electrónico: msnoro@unex.es Más información en: http://sociologiaext.wordpress.co

martes, septiembre 30, 2008

La CEOE, El Banco de España y los Agentes Sociales

Reproduzco a continuación el articulo de López Bulla, que merece una sosegada lectura y reflexiva digestión.

Desde que estalló el catacrac estaba esperando que Anás y Caifás hablaran con el recetario en ristre. Han tardado un poco pero, ciertamente, no han defraudado con sus propuestas de mancebo de rancias boticas de antaño. El presidente de la CEOE (Anás), que ya se había descolgado inicialmente con su reflexión de “congelar temporalmente la economía de mercado”, recupera una indocumentada vulgaridad y reclama “el abaratamiento del despido” para hacer frente a la crisis. El gobernador del Banco de España (Caifás) no quiere ir a la zaga y, a su vez, vuelve a plantear algo así como la eliminación de las cláusulas de revisión salarial. Lo más elemental que se puede decir de ambas personalidades es que no están a la altura de estas circunstancias. El recetario de Anás y Caifás muestra palmariamente hasta qué punto se mantienen las inercias de unas propuestas que han formado parte de una ideología que es, en definitiva, la causante de este catacrac. Y, en lo atinente a Caifás, viene a demostrar que este caballero, Fernández Ordóñez, quiere hacernos creer que el origen de esta crisis está en la cuestión salarial: en los salarios de los demás, naturalmente. Pero no conviene sacar conclusiones apresuradas: lo que plantean ambos caballeros –sabedores del carácter de esta crisis— es algo más simple: vamos a ver si cuela. Pero, tengo para mí, que hay algo más en el fondo de las cosas… Estas propuestas (sin duda, instrumentales) son, a la vez, la expresión de que no existe en España un tratamiento adecuado a cómo abordar esta crisis. De un lado, las ideas provincianas del Gobierno; de otro lado, el paquete de medidas que los agentes sociales y el mismo gobierno tienen en cartera para negociar. Así las cosas, lo que plantean Anás y Caifás es la lógica reacción: al simplismo de los primeros se corresponde la contumaz propuesta de los segundos. Digamos las cosas claras… Cuando se habló de que se iniciaban las conversaciones (gobierno, empresarios y sindicatos) los nubarrones anunciaban temporal; se supone, por tanto, que todos ellos estaban convenientemente informados de que se estaba en vísperas de potente granizo. Sin embargo, el temario de asuntos a negociar parecía el de tiempos de normalidad. Esto es, un conjunto de retales para otra (mal llamada) reforma más o menos atemporal, que francamente poco tiene que ver con lo que está pasando y (mucho menos) con lo que puede pasar. Así pues, la vulgaridad de las inaceptables propuestas de Anás y Caifás son, también, la expresión de la rutina (desfasada de la situación que tenemos encima) que muestran los contenidos de esta enésima reforma. Publicado por Pepe Luis López Bulla en su blog.

miércoles, septiembre 24, 2008

Jornada Mundial por el Trabajo Decente.

JORNADA MUNDIAL POR EL TRABAJO DECENTE

7 de Octubre de 2008

La Manifestación de Badajoz partirá a las 19,30h. de la plaza de Conquistadores finalizando en el paseo de S. Francisco.

Existen autobuses desde todas las ciudades extremeñas, ver en la Web de CCOO.

MANIFIESTO DE APOYO

La Jornada Mundial por el Trabajo Decente es una acción reivindicativa convocada a

nivel mundial por la Confederación Sindical Internacional (CSI) y sus estructuras regionales en América, África, Asia y, en Europa, a través de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), además de diferentes redes de organizaciones no gubernamentales.

Su objetivo es sensibilizar a la ciudadanía, promover ante los responsables políticos y empresariales del mundo el trabajo decente, y la erradicación de la pobreza. También quiere colocar el trabajo decente en el centro de las políticas de cooperación de cooperación internacional al desarrollo.

El concepto de trabajo decente, introducido y promovido por la Organización Internacional de Trabajo (OIT) en el año 1999, es una herramienta básica de lucha contra la pobreza y supone un salario digno, protección social básica y derechos sindicales y laborales fundamentales. Cualquier persona debería poder llevar una vida digna y tener cubiertas sus necesidades básicas. Sin embargo, el 80% de los trabajadores/as del mundo, es decir, la mitad de la humanidad, carecen de protección social, y esta situación se ceba principalmente en las mujeres. Por tanto, es imprescindible reforzar y ampliar la cobertura de la protección social, las pensiones, las prestaciones de desempleo, la protección de la maternidad y servicios sanitarios, para todos incluyendo en estos beneficios a los trabajadores/as de la denominada economía informal.

Gobiernos, instituciones multilaterales y empresas multinacionales, son responsables del modelo neoliberal de globalización que produce pobreza e injusticia social. También lo son por falta de regulación democrática de los mercados, de las actuales crisis financiera, alimentaria y energética, cuyas peores consecuencias sufrirán los más débiles.

Muchas veces se aduce que los países y/o empresas, no pueden permitirse salarios justos y mejores condiciones laborales, sin embargo, los costos a corto plazo se verían rápidamente superados por los beneficios de todo tipo a medio y largo plazo. La falta de trabajo y el empleo informal y precario es, para muchas personas en el mundo, sinónimo de pobreza. Por ello, el trabajo decente es la mejor manera de luchar contra la pobreza. El modelo neoliberal de globalización ha producido grandes diferencias sociales. Ni los gobiernos nacionales, ni las instituciones internacionales han sabido, o querido, poner las reglas adecuadas. Es necesario otro modelo de desarrollo que coloque en el centro la dignidad humana. Para ello resulta imprescindible que el trabajo decente determine la políticas de las instituciones multilaterales internacionales (Banco Mundial, Naciones Unidas, Fondo Monetario Internacional, OMC…)Esta Jornada Mundial tiene como objetivo la universalización de los principios y derechos fundamentales del trabajo, el trabajo decente y el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de NNUU, como medios para combatir la pobreza y la desigualdad, fomentando la solidaridad internacional. El trabajo decente resulta especialmente necesario ante la actual crisis del sistema económico. Esta movilización mundial es la primera de estas características que convocan el sindicato

en su historia. En Europa, los trabajadores/as han sido convocados por la CES para manifestarse el 7 de octubre por los objetivos comunes y, además, contra el proyecto de Directiva europea de tiempo de trabajo, que permitiría realizar, en determinados casos,

¡¡¡Por la universalización del trabajo decente!!!

¡¡¡Por la erradicación de la pobreza!!!

¡¡¡Contra la Directiva europea de tiempo de trabajo!!!

Organizaciones que apoyan: ACSUR, ATTAC, CECU, CONGDE, Consejo de la Juventud,

Intermón-OXfam, Plataforma 2015, SETEM.

jueves, septiembre 18, 2008

El Parlamento Español rechaza la jornada laboral de 78 horas

El Congreso de los Diputados rechazó, de manera unánime, la ampliación de la jornada laboral hasta las 78 horas semanales que se quiere impulsar desde la UE.

Hay noticias que nos tranquilizan en la defensa de nuestros derechos, en este caso ha sido el voto a favor de todos los parlamentarios presentes en el Congreso de los Diputados, que permitió prosperar las proposiciones no de ley contrarias a la medida de ampliar a 78 horas semanales el tiempo de trabajo, que presentaron tanto el PSOE, como IU. Tenemos que recordar que el Consejo de Ministros de la Unión Europea (UE) aprobó el pasado mes de junio la vergonzosa propuesta de modificar la Directiva de ordenación del tiempo de trabajo, medida rechazada por España, Francia, Italia, Grecia y Chipre.

En su intervención en el Pleno, el diputado socialista Ramón Jaúregui, afirmó que incrementar la jornada laboral hasta las 78 horas "reduce" los derechos de los trabajadores de una forma "silenciosa, inexorable y contraria a la ley". Por su parte, Gaspar Llamazares de IU, dijo que "Europa es capaz de programar la desregulación de los derechos conseguidos a través de todo el trabajo sindical".

La diputada de UPyD, Rosa Díez, aseguró que si esta iniciativa se hubiera defendido así en las instancias europeas no hubiera salido adelante la propuesta. En esta misma línea se mostraron los representantes del BNG, Olaia Fernández Dávila, como el popular José Ignacio Echániz.

Esperemos que cunda el ejemplo.

miércoles, septiembre 10, 2008

CCOO y UGT convocan una movilización por el trabajo decente y contra la directiva europea del tiempo de trabajo.

Será en la ciudad de Badajoz el próximo 7 de Octubre
CCOO y UGT Extremadura convocan a toda la ciudadanía, tanto a los trabajadores y a las trabajadoras como a las organizaciones sociales y económicas y los partidos políticos, a una manifestación en Badajoz, dentro de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente convocada por la Confederación Sindical Internacional. Esta jornada va a tener una significación añadida en Europa pues va a servir para mostrar la oposición de los trabajadores y las trabajadoras del continente a la directiva del tiempo de trabajo que pretende extender la jornada laboral que en algunos sectores hasta las 65 horas semanales y limitar la negociación colectiva. Según CCOO trabajo decente se define según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) trabajo con contrato, salario digno, protección social básica y derechos sindicales, incluido el diálogo social. En el ámbito nacional, trabajo decente pasa además porque el Gobierno y las empresas españolas adopten medidas tendentes a combatir la siniestralidad y el trabajo no declarado. También significa universalizar las normas fundamentales del trabajo adoptadas por la Organización Internacional del Trabajo. Entre ellas se encuentran la abolición del trabajo infantil y del trabajo forzoso, la eliminación de toda discriminación en materia de empleo y el reconocimiento efectivo de la libertad sindical, la negociación colectiva y el derecho de huelga. Por último, se exigirá el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de Naciones Unidas. Se trata de ocho objetivos cuantificables, que deben alcanzarse, como máximo, en 2015. La erradicación de la pobreza extrema y del hambre, la extensión de la enseñanza primaria, la promoción de la igualdad entre géneros o la reducción de la mortalidad infantil son los principales. Por todo esto creo que existe motivos sufientes para que nos veamos todos en Badajoz el próximo 7 de Octubre.

miércoles, septiembre 03, 2008

El Sindicalismo en la Construcción del Estado de las Autonomías. Julian Ariza.

A continuación reproduzco la conferencia impartida por Julián Ariza Rico, en el ciclo de conferencias celebrado en Mérida para conmemorar el XXV Aniversario del Estatuto de Autonomía y el XXX aniversario de CCOO de Extremadura. Es un texto esencial para comprender la actual configuración del Estado y el concepto de solidaridad que intentaron introducir las organizaciones sindicales, posiciones que contrastan con otras provenientes de organizaciones que considerándose solidarias, ponen precio a esa solidaridad, con empacho de desprecio hacia sus iguales.

Julián Ariza Rico:

Es parte del grupo fundador del movimiento de las Comisiones Obreras y fue miembro de la primera dirección estable del sindicato clandestino. Procesado y condenado en seis ocasiones por sus actividades sindicales durante la dictadura franquista, Fue miembro de la Comisión Permanente de la Junta Democrática de España, en representación de Comisiones Obreras. Ha participado en la negociación de los grandes pactos socioeconómicos realizados en España a lo largo de la transición, siendo conocedor, en primera persona, del papel de los sindicatos en la construcción del estado de las autonomías. Es un observador privilegiado de la evolución autonómica española. En 1997 le fue concedida la Medalla de Oro del Mérito al Trabajo por el Gobierno de España y en el 2007 fue nombrado y condecorado por el Gobierno de Francia como Caballero en la Orden Nacional de la Legión de Honor. Actualmente es presidente de la Fundación 1º de Mayo, Vicepresidente del Consejo Económico y Social Estatal y adjunto a la Secretaria General de la C.S. de CCOO.

Texto de la conferencia: Como es sabido, CC.OO. aparecemos en plena Dictadura, la cual, además de caracterizarse por una mezcla de fascismo y nacionalcatolicismo, además de su naturaleza represora de todas las libertades democráticas, era no sólo centralista sino que negaba y reprimía realidades que venían de atrás en nuestro país y que se habían desarrollado de manera notable durante la II República. Me refiero al desarrollo de marcos políticos y prácticas sociales y culturales -en particular la lengua-, que dotaban de una identidad específica a diferentes comunidades de las que componen España, en particular, aunque no exclusivamente, Catalunya, País Vasco y Galicia. Se reprimía en ellas el uso de sus lenguas maternas y se tildaba de separatismo cualquier expresión cultural o política que contuviera o se consideraba que contenía algún sentido crítico hacia el Régimen. Obviamente, quienes luchábamos contra la Dictadura, luchábamos también contra su concepción de la Patria y a favor del respeto a la pluralidad de pueblos que la componen. A este factor que podríamos llamar “interno”, de país –sin duda el fundamental– se sumaba otro que influía notablemente en nuestro pensamiento y que se desarrollaba a nivel mundial en la época en que emergimos y comenzamos a extendernos y consolidarnos. Me refiero al fuerte impacto de los movimientos de liberación nacional, a las luchas anticolonialistas. Luchas que, por ejemplo, demolieron el Imperio Británico, cuyo más conocido exponente fue la independencia de India. Lo mismo en África, donde la guerra de Argelia fue lo más sobresaliente. Indochina…Hasta, en nuestro caso, la descolonización del Sahara Occidental o Guinea Ecuatorial, con algún incidente menor como el ocurrido en Sidi Ifni.Todo esto contribuía a reforzar nuestra convicción de que la lucha por las libertades incluía la defensa y el respecto a nuestra diversidad, y que el futuro Estado de derecho, social y democrático, por el que peleábamos lo habría de tener en cuenta para su plasmación en las normas jurídicas, en la política y en la organización, no sólo del Estado sino de las propias organizaciones políticas y sociales. Así ha sido.

Gracias a la labor de nuestra red de Archivos Históricos, de la que forma parte la Fundación Cultura y Estudios de CC.OO. de Extremadura, gracias a ella, repito, hemos recopilado una interesante base documental de lo que fue nuestra actividad en aquella época. No es que haya abundancia de textos referidos al tema que nos ocupa hoy, pero lo que hay es bastante significativo. Debo añadir que, aparte esa base documental, es el testimonio de nuestra práctica el que, quizás, puede ilustrar mejor nuestra contribución a la configuración del modelo de Estado que tenemos en España. Antes de continuar quiero recordaros que en aquella época CC.OO. nos considerábamos un movimiento sociopolítico. Nuestro gran objetivo era debilitar y, si hubiera sido posible, derrumbar la Dictadura. Pero nuestros instrumentos básicos fueron la utilización de las elecciones del sindicato vertical, la negociación colectiva, la lucha reivindicativa laboral y social y la denuncia por la carencia de derechos sindicales. Es decir, un movimiento cuya acción era marcadamente sindical, aunque su objetivo básico estaba en la recuperación de las libertades democráticas. Nuestro inicial ámbito de actuación fue sectorial: empresas y ramas de la producción –metal, construcción, artes gráficas, etc-. Sin embargo, a la Primera Asamblea Nacional que celebramos asistieron sólo representantes de regiones y provincias, no de sectores productivos. Tenía su lógica.

Existían ya Comisiones Interramas de ámbito, sobre todo, provinciales y no resultaba viable organizar Comisiones de sectores de producción de ámbito estatal. En cierto modo suponía marcar una impronta por la que la estructura de base territorial de CC.OO. se fue consolidando antes que la sectorial o de Federaciones. Hubo que hacer un especial esfuerzo, ya iniciada la transición a la democracia, para intentar equilibrar la doble estructura del sindicato. Aquella Primera Asamblea Nacional la celebramos en Junio de 1967. Por cierto, nos reunimos a la sombra de las encinas de una finca cercada que el conde de Motrico, José María de Areilza, poseía en las afueras de Madrid, a la que personalmente nos llevó unas semanas antes a otro compañero y a mí, evidenciando de ese modo una vez más su inquina al Régimen, pese a que años atrás había sido embajador de España en Washington y en París. Durante la Asamblea aprobamos un documento donde citamos los territorios presentes y, entre otras cosas, fijamos posición sobre el Anteproyecto de Ley Sindical que el sindicato vertical debatía. Nosotros habíamos redactado un anteproyecto alternativo, en el que decíamos textualmente:“Dicho anteproyecto (el nuestro), enriquecido con las reivindicaciones sindicales y sociales específicas, que respetando su espíritu pudieran incorporar al mismo las distintas Comisiones, o con las reivindicaciones nacionales que –sin anteponerse a las de tipo sindical o social ni a la unidad de acción de todos los trabajadores españoles– fuesen decididas unitaria y democráticamente por las CC.OO. del País Vasco, Cataluña o Galicia, deberá ser difundido…”Importa comentar lo acabado de leer. Para empezar, vale la pena subrayar que el texto lo titulamos Asamblea Nacional. Quizás podíamos haber elegido otro título como, por ejemplo, Coordinadora. Pero no lo hicimos. Porque teníamos clara conciencia de formar parte de un todo único, plural, diverso…, pero único. Es decir, CC.OO. de y para toda España.

También cabe destacar que nos preocupamos de advertir que las aportaciones que pudieran incorporarse como reivindicaciones nacionales, lo serían “sin anteponerse a las de tipo sindical o social ni a la unidad de acción de todos los trabajadores”. La primera conclusión a la que quiero llegar es que asumíamos y defendíamos la pluralidad, la diversidad de nuestro país, pero siempre en la conciencia de que debía ser compatible con la unidad de los trabajadores. Ya antes, en otro documento básico que titulamos “Ante el futuro del sindicalismo” habíamos formulado la idea de realizar un Congreso Sindical Constituyente, una vez conquistadas las libertades democráticas, para que de manera libre los trabajadores se pronunciaran por una Central Sindical Única Lo hacíamos con la naturalidad de quienes sabíamos que compartíamos objetivos, reivindicaciones y prácticas. Cuando, ya en democracia, nos constituimos en sindicato, incorporamos a los Estatutos los que venían siendo principios básicos de nuestra actuación. En uno de ellos, el que llamamos sociopolítico, se dice textualmente:“La C.S. de CC.OO., consecuente con la defensa que históricamente mantiene de los derechos nacionales y autonómicos de los pueblos de España: Reconoce el derecho de autodeterminación de aquellos pueblos que lo deseen ejercitar a través de los mecanismos establecidos en la Constitución para su reforma (el subrayado es mío).[Cuando en el II Congreso se planteó una resolución de autodeterminación por libre, el Congreso la rechazó]Apoya la plena consolidación de las autonomías nacionales y regionales, así como la plena solidaridad entre ellas. Y se define a favor del Estado federal”. [No confederal]Más adelante habla de que “adopta una estructura organizativa consecuente con la realidad plurinacional del Estado español”. Destaco la palabra “adopta”. Su importancia radica en que no son las organizaciones territoriales y sectoriales las que decidieron, a posteriori de su propia existencia, confederarse, sino que es la Confederación la que decidió, a priori, estructurarse como confederación. No digo nada de esto de forma gratuita.

Desde determinadas CC.AA. hay fuerzas nacionalistas que demandan bilateralidad en su relación con el Gobierno de España, demanda que significa una visión confederal del Estado, ajena tanto a la Constitución como a nuestros Estatutos. También exigen marcos autonómicos de relaciones laborales, transferencia de competencias básicas de la Seguridad Social, de las cuotas de desempleo, de las de formación, etc., etc. Es decir, pretenden anular, uno detrás de otro, todos los instrumentos de vertebración y cohesión social del país. Todo ello es preocupante, sobre todo si se piensa que el nacionalismo tiene cierta capacidad de contagio en el entorno en el que se desenvuelve. Nuestros Estatutos dicen que con ellos se configura “una normativa común básica, indisponible e inmodificable en los Estatutos específicos de las organizaciones confederadas”. Esto, no hace falta decirlo, es compatible con la existencia de Estatutos de las organizaciones confederadas, que enriquecen y amplían en su correspondiente ámbito la norma confederal común. Es patente que las organizaciones de CC.OO. poseen una gran autonomía. En resumen, es inequívoca nuestra apuesta por el modelo de Estado en que se ha configurado España y por nuestra articulación como un todo único a la par de plural.

En la segunda parte de mi charla voy a comentar algunas otras cosas que, al menos personalmente, me preocupan y que están relacionadas con el desarrollo de nuestro modelo de Estado. Aunque aquí resulte innecesario decirlo, CC.OO. ha colocado como el primero de sus principios reivindicar la justicia, la libertad, la igualdad y la solidaridad. Así aparece en la primera página de nuestros Estatutos. También aparece de forma destacada en el articulado de la Constitución Española. Obvio decir que otro de los principios de CC.OO. es el del internacionalismo. Igualdad, solidaridad, internacionalismo, son parte esencial de nuestras señas de identidad. El internacionalismo significa contribuir a superar una serie de fronteras como, por citar un primer ejemplo, las que existen en muchas partes del mundo para que penetren los derechos de los trabajadores. También superar fronteras culturales o las que, en el terreno laboral y social, diferencian en forma de discriminación a las mujeres respecto de los hombres. Por supuesto, también significa superar barreras económicas. Estas últimas, por cierto, parece que están bastante superadas, aunque no satisfactoriamente y no con el protagonismo del movimiento sindical. Por esa vocación internacionalista contribuimos al proceso de unidad sindical a nivel mundial. Por eso, frente a una globalización económica a secas, reivindicamos una globalización de los derechos y de la democracia. Por eso somos decididos defensores de la unidad europea y de que su desarrollo sea paralelo en lo económico, político y social. Defensores del modelo social europeo. Por eso formamos parte de la vanguardia de los sindicatos europeos que desean dotar de más capacidad de acción a la Confederación Europea de Sindicatos, con miras a convertirla algún día en un verdadero sindicato supranacional.

Tras lo dicho es fácil entender por qué a muchos de nosotros nos provocan rechazo ciertos hechos y manifestaciones que, lejos de reforzar y prestigiar el Estado de las autonomías, lo erosionan y lo ponen en entredicho. Lo que no es bueno que ocurra. En el terreno de los principios o, si se quiere, de los valores, choca a quienes compartimos los valores de CC.OO. –por eso decimos ser un sindicato de clase– ese interés en priorizar la diferencia sobre la igualdad. Hay quienes lo justifican por lo que llaman “hechos diferenciales”. Pero existen razones para pensar que bajo la bandera del hecho diferencial se esconde el deseo de mantener o conseguir alguna que otra ventaja o privilegio. Tampoco podemos aceptar esa idea de reducir el ámbito de aplicación de la solidaridad, por aquello de que “solidarios sí, pero sin perder nada “Y, desde luego, nos sorprende el predicamento que las ideas nacionalistas tienen en algunos sectores de la izquierda Nos llama también la atención que en un mundo donde, por el solo hecho de la revolución tecnológica, es imparable la tendencia al ensanchamiento de los mercados y el desarrollo de bloques regionales –UE, Mercosur, CAN, Sudeste Asiático, etc. –; es decir, que frente al evidente impulso a la mundialización de la economía exista el empeño en la compartimentación, en la fragmentación de un mercado como el de España para hacer varios mercados más pequeños. Por supuesto que, en un Estado como el nuestro, hay que respetar lo que representan las transferencias de competencias a las CC.AA. y su capacidad de gestión y regulación. No sólo respetarlo: defenderlo. Pero ¿qué sentido tiene, por poner un ejemplo muy pequeño, que los fabricantes de ambulancias tengan que adaptarlas a la norma que dicta cada Comunidad Autónoma? ¿Es que los enfermos que transportan tienen dolencias dependientes del ámbito territorial donde habitan? No se trata de caricaturizar nada sino de ilustrar con una anécdota un problema de fondo que, tras estudiar bastantes casos de mayor calado, llevaron al Consejo Económico y Social de España a publicar un Informe titulado “Unidad de Mercado y Cohesión Social” donde se exponen un conjunto de disfunciones susceptibles de corrección y se dice: “La acción de Gobierno, vía norma legal, pacto, convenio, consejo o cualquier otra denominación de un órgano coordinador, debería haberse producido con carácter previo a las distintas transferencias que operan en beneficio del poder legítimo conferido por la Constitución a las Comunidades Autónomas. Ello no ha ocurrido en la mayoría de los casos”. Esa falta de previsión ha afectado a cantidad de asuntos sobre los cuales somos especialmente sensibles y que tienen que ver con la igualdad, la solidaridad y la cohesión social.

En primer lugar, me referiré a uno de bastante actualidad, que tiene que ver con la distribución de la renta, con la fiscalidad y con la financiación de las Autonomías. Las cinco CC.AA. más ricas, tienen sólo un poco más población que las cinco menos ricas y ocupan un espacio territorial que debe ser, más o menos, la cuarta parte del territorio que ocupan estas últimas; pero obtienen, aproximadamente, 15 puntos más de PIB. Gracias a los Fondos de Compensación, de suficiencia y algunos otros, ha habido avances en la convergencia de unas y otras CC.AA.; pero desde hace 10 años asistimos a un práctico estancamiento. Con la particularidad de que la solidaridad de las cinco más ricas esta circunscrita a tres de ellas: Madrid, Baleares y Catalunya. La aportación del País Vasco y Navarra es prácticamente nula.

No es, pues, extraño que, con datos proporcionados por un artículo que publica “Gaceta Sindical”, escrito por Miguel Ángel García, del Gabinete Técnico de la Confederación, sepamos que la renta media por habitante en 2006 era, en números redondos, de unos 15.000 euros en Extremadura y unos 29.000 en Madrid. Por supuesto que esta no es una responsabilidad directa del modelo de Estado. Al contrario, las diferencias vienen de muy atrás y eran más acusadas. Pero, aparte algo que más adelante se señala en el citado artículo, lo cierto es que ha habido un enorme crecimiento de la riqueza en la última década, pero su distribución personal apenas ha variado. Somos mucho más ricos como país, pero la pobreza relativa, que afecta en torno al 20 por 100 de la población -y también esta desigualmente repartida-, se mantiene sin variación desde hace años. Y ese es un claro fallo en cuanto a distribución y redistribución de la riqueza, que tiene relación directa con el insuficiente grado de convergencia entre unas y otras CC.AA. Por otro lado, hay Comunidades Autónomas que exigen limitar la solidaridad respecto de la igualdad de acceso a los servicios públicos esenciales, diciendo incluso que la dotación de fondos para su nivelación entre la ciudadanía en el conjunto de España sólo afecte a la sanidad, educación y servicios sociales. Son sin duda los más importantes. Pero ¿es de recibo que una Comunidad decida unilateralmente qué se nivela y qué no se nivela? ¿Es aceptable dejar fuera de los mecanismos solidarios servicios públicos como los relacionados con la justicia, la vivienda, la orientación laboral, el transporte o el medio ambiente? Habrá que confiar que semejantes pretensiones, que en este momento están en el centro del debate, no consigan prosperar. Pero hay más. Parece que se ha convertido en obligación del Estado financiar durante siete años inversiones en Catalunya, en proporción equivalente a su PIB.

Otros Estatutos de autonomía plantean exigencias diferentes, algunos quieren lo que consigan otros y todas las Comunidades Autónomas aspiran, lógicamente, a mejorar su situación. ¿Cómo se compatibilizan estas pretensiones? Por otra parte, si a cada Comunidad Autónoma se le diera lo mismo que viene de ella ¿de dónde saldrían los recursos para la solidaridad, la redistribución y la cohesión social que competen, sobre todo, al Estado? Llamo la atención sobre lo que nos dice en su artículo Miguel Ángel García sobre el hecho de que, si se le deducen las transferencias incondicionadas que van a las Administraciones Territoriales, se le deduce la aportación a la Unión Europea y los gastos financieros de la Deuda Pública, la capacidad real de gasto de la Administración General del Estado se limita al 17 por 100 del gasto público total. Es sabido que el grueso del gasto, aparte lo que compete a la Seguridad Social, lo realizan las CC.AA. Con ese 17 por 100 la Administración General del Estado tiene que hacer frente a funciones tales como la inversión en infraestructuras –base esencial para el desarrollo regional-, la defensa, la seguridad ciudadana, el pago de las pensiones de las clases pasivas, la justicia, la promoción de empleo, la inversión en I+D+i y otras cuantas más, entre ellas los variados convenios con las Administraciones Territoriales en materias de empleo, vivienda, subvenciones al transporte, etc. Sobran los comentarios si asociamos el dato a esa función redistribuidora y de cohesión social y territorial que corresponde realizar a través de la Administración General del Estado en cumplimiento de los mandatos constitucionales.

Otro de los temas es el ya manido de las balanzas fiscales y su equilibrio. Por cierto, se habla mucho de balanzas fiscales y poco de balanzas comerciales o de servicios. No vale la pena repetir, por enésima vez, que los territorios no tributan, lo hacen las personas. No hay que ser experto en Hacienda para entender que si hay personas físicas o jurídicas que tributan más es porque ganan o tienen más. Recuerdo lo que he comentado antes sobre la renta media por habitante en Madrid y en Extremadura. Lo dicho hasta aquí obliga a preguntarnos ¿Cómo se compagina todo esto con el mandato constitucional, (artículo 130.2), que dice que “las diferencias entre Estatutos de las distintas CC.AA. no podrán implicar, en ningún caso, privilegios económicos y sociales”.

Llegado a este punto, quiero dejar claro que no he venido a juzgar a una u otra Comunidad Autónoma. Lo que critico es la actitud egoísta y provinciana de algunos de sus gobernantes. Si he puesto algunos ejemplos concretos es porque están hoy ocupando la atención de la ciudadanía y sembrando de inquietud a buena parte de la sociedad. Añado que es fácil entender que nacionalistas declarados y algunos un tanto vergonzantes traten de arrimar el ascua a su sardina. Pero no puedo por menos que lamentar que ciertas pretensiones y algunos argumentos procedan de quienes se dicen representantes de la izquierda y sus valores. Ya he apuntado que las disfunciones aparecen en ámbitos variados. Una de ellas, de no fácil solución, es la desigual posición de las CC.AA. del Régimen Común respecto del País Vasco y Navarra, en virtud del singular sistema fiscal de que disponen.

No sería realista ni prudente plantear una reforma constitucional. Seguro que el remedio resultaría peor que la enfermedad. Pero sí cabe más rigor y firmeza en la exigencia de lo que les correspondería transferir a las arcas del Estado para corregir la fuerte inequidad que existe en las aportaciones a la solidaridad, pese a que, como he dicho antes, son dos de las cinco CC.AA. más ricas. Entrando ahora en algunos otros de los problemas que se ciernen sobre todos nosotros, que tienen que ver con el desarrollo del Estado de las Autonomías, habría que comenzar por enfatizar que es inaceptable de todo punto la pretensión de que se transfieran competencias de la Seguridad Social, directamente ligadas a su gestión y régimen económico. No sólo por ser inconstitucional sino porque representaría un torpedo a la línea de flotación del principal instrumento vertebrador y de cohesión social del país.

A modo de sencilla aproximación al asunto podemos empezar recordando que, por ejemplo, la pensión media de jubilación en el País Vasco es, aproximadamente, un 60% más alta que en Galicia. La de viudedad más del 40%.En un sistema contributivo y de reparto como el que tenemos eso tiene su lógica, pues el cálculo de la pensión guarda relación con la cuantía y la duración del período en que se efectúan las cotizaciones. Y eso tiene directa relación con el tipo de tejido productivo que hay en cada lugar, con la existencia de más o menos paro, con el tipo de contratos y su mayor o menor estabilidad y, lógicamente, con el nivel de los salarios. Es otra de las muchas razones para potenciar la solidaridad a la hora del desarrollo de las regiones más desfavorecidas. Gracias a la solidaridad inherente al sistema de caja única de la Seguridad Social, las pensiones de Regímenes Especiales –del Carbón, Autónomos, etc.- no se resienten, a pesar de que tales Regímenes son deficitarios. Y gracias también a la solidaridad del sistema, las pensiones más bajas se benefician del llamado complemento a mínimos, que en regiones como Extremadura, Galicia y Castilla-Mancha llegó años atrás a beneficiar a casi la mitad de las pensiones. ¿Hace falta argumentar lo que resultaría si se rompiera el sistema de caja única? Aunque últimamente se observa mayor discreción sobre esta vieja demanda del nacionalismo periférico, la pretensión no está en absoluto abandonada. Lo que sí está en el orden del día es el tema de la Sanidad. Un artículo firmado por José M. Repullo y José M.Freire, miembros de la Escuela Nacional de Sanidad, publicado este año en “Gaceta Sanitaria” con el título “Gobernabilidad del Sistema de Salud”, da algunas de las claves de este problema. Su lectura ilustra esa deficiencia señalada por el CES de España, esto es, que la transferencia de competencias sin unos adecuados y eficientes instrumentos de coordinación previos, llevó aparejada la libertad de gasto y, en el ejercicio de esa libertad y para que se notara el liderazgo, cada Comunidad elevó las retribuciones a su aire, fue ampliando el menú de los servicios, adoptó también a su manera los modelos de gestión y, como los recursos provenían de la Administración Central y los márgenes de obtención de recursos propios apenas se utilizaban, al final el déficit crecía exponencialmente. Encima, se ha sumado el gasto añadido derivado del incremento de la población. Lamentan los autores del artículo que el debate técnico y político sobre los beneficios de las transferencias sanitarias no se haya hecho, y aunque no cuestionan las ventajas inherentes a la descentralización, queda claro que tiene un inconveniente básico: la inequidad. La necesidad de una mayor coordinación parece fuera de duda. Por ejemplo, estudios hechos en una serie de hospitales muestran que si existiera coordinación en la compra de bienes y servicios podría ahorrarse en torno al 5%, esto es, varios cientos de millones de euros.

En fin, reiteran lo que desde diversas instancias se echa de menos, es decir, la carencia de un adecuado sistema de información sanitaria del Servicio Nacional de Salud que permita la evaluación y comparación entre Comunidades Autónomas y entre costes y servicios. Este esquemático retrato lo compartimos muchos de nosotros. Tanto es así que desde la dirección de CC.OO. hace ya años que se viene planteando la necesidad de un acuerdo, a imitación del Pacto de Toledo sobre las pensiones, que consiga afrontar en su conjunto los principales problemas que aquejan al sistema sanitario público, del que poco a poco se van descolgando ciudadanos y nutriendo la sanidad privada, amén de los procesos de privatización que, desde ciertos gobiernos autonómicos, vienen efectuándose con cada vez mayor intensidad. Por razones de tiempo no puedo seguir detallando, ni siquiera a grandes trazos, lo que sucede en otros servicios públicos fundamentales como, por ejemplo, la enseñanza. Basta leer alguno de los informes que han circulado no hace demasiados meses para constatar que el nivel de rendimientos del alumnado, las tasas de escolarización, los planes de estudio, la movilidad y retribuciones del profesorado, por no hablar de la enseñanza en una u otra lengua, conforma un panorama autonómico bastante problemático, convirtiendo esta materia en otra de las grandes disfunciones que afectan a la cohesión social y que debieran subsanarse.

También aquí es imprescindible intentar algo así como un pacto de Estado, pues pese a ser una más de las transferencias realizadas, existen instrumentos que, sin ponerlas en cuestión, pueden ordenar mejor el sistema educativo. Hubiera deseado decir unas cuantas cosas de esa impresentable pretensión de crear marcos autonómicos de relaciones laborales, hablarles de la inconveniente transferencia de la Inspección de trabajo, apuntar más cosas sobre el empleo y valorar el alcance y las dificultades que para corregir las considerables diferencias en servicios sociales puede tener la Ley de Atención a las Personas en Situación de Dependencia. Lo que sí quiero, antes de hacer un breve resumen, es insistir una vez más que el modelo de Estado de las Autonomías, en conjunto, ha resultado positivo para todos. Que existan sonadas disfunciones no invalida el hecho de que su contribución es parte importante del gran salto adelante dado en nuestro país en estos ya más de treinta años de democracia. Pero esas disfunciones hay que corregirlas si se quiere seguir legitimando el modelo. Por lo demás, resumiría lo dicho con algunas conclusiones.- La primera de ellas es que en materia de solidaridad, igualdad y cohesión, la responsabilidad básica recae en el Gobierno de España. Tiene instrumentos y competencias constitucionales para ejercer esa responsabilidad. Pero, entre otras cosas, tiene que disponer de recursos para ello.

La Administración General del Estado no puede continuar adelgazando hasta convertirse en anoréxica.- Es necesario desarrollar la corresponsabilidad fiscal. La cuestión no estriba sólo en ampliar el porcentaje de tributos cedidos sino en que las CC.AA. ejerzan sus competencias para obtener recursos adicionales, de modo que cualquier ampliación de los servicios que prestan por encima del nivel general quede claro que se financian con recursos propios. A su vez, hay que tener muy presente que para evaluar el nivel de cohesión social y solidaridad interregional se necesitan eficaces instrumentos de coordinación, transparencia y control. Es preciso un puntual conocimiento de las liquidaciones, tanto de ingresos como de gastos. Lo es también para la evaluación y las comparaciones entre las CC.AA.- Es necesario un órgano consensuado al máximo para hacer un cálculo solvente del coste de los servicios transferidos y su actualización.

Y término insistiendo en que la coordinación y concertación a través de instrumentos pactados es fundamental. No sólo que funcionen mejor que los instrumentos actuales sino, incluso, la puesta en marcha de otros mecanismos que garanticen unas coberturas mínimas para todos los ciudadanos y una homogeneidad básica en todo aquello que afecte a la igualdad y a la cohesión social. Nada más. Muchas gracias. Y felicitaciones por este 30 Aniversario de CC.OO. de Extremadura y por el 25 de vuestro Estatuto de Autonomía.

Mérida, 5 de junio de 2008

Música desnuda en el XXIII edición del Fstival Folk de Plasencia

"Mayalde proporcionó un arranque espectacular del festival, con una fuerza arrasadora"

Un año más comenzamos el curso en este blog, reflexionando de la música tradicional que nos ofrece el festival Folk Plasencia.

En esta ocasión hemos tenido la oportunidad de saborear la XIII edición del festival, con claro-oscuros como siempre.

En lo organizativo pienso que no se difunde suficientemente en el panorama extremeño y en el Estatal, hecho en falta que las emisiones en directo de Canal Extremadura Radio, se completen con las de Radio 3, incluyendo programas que permitan el análisis, la difusión y el conocimiento, algo parecido al desaparecido TRÉBEDE de Radio 3, con el querido y admirado Iñaki Peña. Igual ocurre con la Televisión, es obligatorio que cada año se emita un día del festival. También ha sido sorprendente la raquitica presencia en la prensa regional. No comprendo como no recogen apartados especiales como se hace, por ejemplo, con el festival de Mérida.

En esta edición dos grupos me transmitido emoción y sentimiento. Los primeros Mayalde, con un arranque del festival espectacular, con una fuerza arrasadora junto a una calidad musical que se combinaban con historias de la tradición popular. Todo ello aderezado con una pedagogía activa que permitía conocer el origen de los sonidos que tanto furor hacen en la actualidad, desenmascarando la tecnología frente a la sencillez de nuestros antepasadas, dándonos una lección de valoración de lo popular, de nuestros antepasados.

El otro grupo fue Balbarda, cuya música está basada en la tradición de la Península Ibérica, interpretada bajo un punto de vista moderno y personal, recreando la esencia de lo tradicional con tintes de contemporaneidad, en este sentido era maravilloso "el tamboriliero", con el uso magistral y moderno del tamboril y la "Gaita"(flauta), Creo que una de las asignaturas pendiente de la música tradicional del norte de extremadura es la recuperación y renovación de nuestra tradición tamborilera. Ya es importante la recuperación, ahora toca a los nuevos músico su incorporación a la música contemporánea. Balbarda fue un buen ejemplo y me consta que algún joven tamborilero tomaba buena "Imagen y sonido".

La organización correcta, el festival sigue siendo un ejemplo de convivencia de distintas edades, con una asistencia de público importante, pero donde se sigue echando de menos más público foráneo, lo que no se conoce no existe.

Aconsejo la visita sosegada de los instrumentos musicales expuestos en el museo etnográfico, todo un acierto, que te permite volver a contemplar nuestra rancia y maravillosa tradición textil.