jueves, julio 14, 2011

El papel de las nuevas minorías activas.


Algo para  reflexionar. Hoy he encontrado este artículo en el Periodico Extremadura que me parece interesante para pensar en verano. El autor indica que "Hay que construir el andamiaje de una revolución cultural que impugne el darwinismo social triunfante".

La característica más relevante de la sociedad actual es sin duda la complejidad. La irrupción de factores inéditos -como la globalización, con las movilidades legales e ilegales, la corrupción a gran escala, el final de ciertas fuentes de energía o la crisis del modelo familiar- ha desbordado los diagnósticos tradicionales, lo que complica el trabajo del sociólogo y deja sin sentido ciertas políticas públicas. Valores básicos hasta ayer mismo como la solidaridad social y la confianza institucional son ahora cuestionados. Por otra parte, la redefinición de los espacios económicos y de los ejes de desarrollo transnacionales desentierra viejos proteccionismos. La incertidumbre constituye, en este contexto, nuestra única seguridad, protagonistas en tránsito entre un mundo que desaparece y otro que apenas percibimos. El cúmulo de cambios desborda nuestra capacidad comprensiva, lo que explica una cierta orfandad intelectual y un escepticismo demasiado generalizado.
Tradicionalmente, las élites culturales -descritas por Karl Mannheim como minorías activas que (re)producen un discurso que (re)interpreta la realidad y que las convierte en polo de referencia de la sociedad- han jugado un papel determinante en la creación de alternativas ante los nuevos retos y también en la transferencia social, pues sus propuestas funcionan como demostration effect. Estas minorías constituyen grupos sociales que nacen y se organizan en momentos históricos concretos.

Es así por lo que podemos identificar los movimientos culturales de donde partieron durante la transición la mayor parte de las interpretaciones de la realidad social y política actual. Los grupos de intelectuales formados alrededor de ciertos medios de comunicación o lobis de presión aún ejercen un papel demasiado importante en el entorno actual, a pesar de que sus ideas han sido amortizadas por el paso del tiempo y el advenimiento de la complejidad actual. Ahora bien, los nuevos hechos exigen nuevas ideas que los expliquen y nuevas políticas que los gobiernen. Al fin y al cabo, como aseguraba Kurt Lewin , no hay nada más práctico que una buena teoría.
La aparición de la generación de los indignados apunta a nuevas maneras de ejercer esta función. Pero la fortaleza -y quizá también la debilidad- de su discurso radica, en mi opinión, en la misma indignación, un simple estado de ánimo -como el optimismo o el pesimismo- poco o nada productivo social y políticamente. La impaciencia espasmódica no parece una estrategia germinal más allá del happening situacionista. Su objetivo es, literalmente, una democracia real, ya. Pero esto no depende solo de un discurso -tan indignado como justificado-, sino de hallar los mecanismos adecuados para la intervención -social y política- en un contexto tan complejo como cambiante.

Serge Moscovici analizó en su día los procesos de influencia de estas minorías activas en el cambio social, y estableció unas condiciones básicas que conviene recordar:

(a) disponer de una solución coherente de cambio,
(b) esforzarse activamente en hacerse visibles socialmente,
(c) ser reconocidos por medio de un comportamiento consistente y por presentar los puntos de vista de manera convencida, y 
(d) encarar abiertamente el conflicto o desafiar la conformidad imperante. 
Como militante del optimismo de la voluntad, quiero pensar que las crisis son tiempos de oportunidad y que tanto las élites culturales tradicionales como las iniciativas salidas de las diferentes expresiones de la indignación deben encontrar un espacio de diálogo que les permita construir el andamiaje de una nueva revolución cultural, con perdón, que impugne, en primer lugar, el darwinismo social que avanza en marcha triunfal así en la calle como en los medios.

En mi opinión, tanto la indignación expresada en las plazas públicas como en las urnas -¡por favor, señorías, estudien en profundidad los miles y miles de votos nulos y blancos!- debe canalizarse en propuestas concretas y adecuadas al calibre de los retos y a su (re)solución gradualista.

No estoy seguro, tampoco, de que el llamado pensamiento en red pueda sustituir el papel de la intelligentsia tradicional que encuentra su campo de juego en la esfera pública.
Creo, finalmente, que se necesita un nuevo diagnóstico que implique, a su vez, un discurso alternativo y una complicidad explícita de los medios de comunicación tradicionales -especialmente de los escritos, mal que les pese a los tecnólogos-, con el activismo de las redes mal llamadas sociales. Los medios son aún el laboratorio de las mejores propuestas, el escenario de las denuncias más radicales y, sin duda, el melting point imprescindible entre las élites culturales, la sociedad civil -las auténticas redes sociales- y el Estado.

La creación de una nueva agenda informativa es imprescindible para construir un nuevo edificio moral capaz de tourner la page de las ideas caducas que ya no explican, sino que complican, nuestras vidas. No caigamos en otro error de diagnóstico tan palmario como el que aseguraba que debajo del asfalto estaba la playa. Debajo del asfalto siempre ha estado el negocio, digo, los mercados. 

TONI Mollá (periodista) 

jueves, julio 07, 2011

Reivindicarnos y repensarnos: sindicalismo, trabajo y democracia. Por Ignacio Fernández Toxo, Fernando Lezcano.

Artículo publicado en Gaeta Sindical Reflexión y debate nº 16.
Sindicalismo, trabajo y democracia
Quien haya seguido de cerca los temas abordados en los anteriores números de Gaceta Sindical: Reflexión y Debate, habrá observado nuestra preocupación por acercarnos a la realidad actual, que viene marcada por la crisis. Si evaluamos las políticas seguidas para enfrentarla habrá que convenir, asumiendo el riesgo de la simplificación, que se han dado tres elementos convergentes: el primero, el impulso de unas políticas económicas de corte neoliberal que han puesto el acento en la reducción del déficit público antes que en la recuperación de la actividad económica.

El segundo, y como consecuencia de lo anterior, que se ha procedido a una fuerte reducción de los recursos humanos y materiales destinados a los servicios públicos que debe proveer el Estado, debilitándolos como factores de cohesión e integración social que son y favoreciendo su privatización. Y el tercero, un inusitado ataque al movimiento sindical, desde círculos políticos, económicos y mediáticos —reaccionarios y no tanto—, que aun no siendo nuevo, sí ha revestido tintes de agresividad nunca vistos.

La importancia de los temas en cuestión, en esta encrucijada histórica, es evidente. Estamos viviendo una crisis originada por una especulación «permitida» en los mercados financieros e inmobiliarios, pero también en los de materias primas — no solo del petróleo sino de productos básicos de alimentación— que están condenando al desempleo y a la pobreza a una parte importante de la población mundial. Y las primeras respuestas políticas mundiales de cooperación ante estos desmanes de las empresas transnacionales y de los mercados que parecían señalar —en los acuerdos del G20 o en la propuesta de la OIT por un Pacto Mundial por el Empleo— un nuevo escenario político de gobierno de la globalización, se han transformado en la hegemonía de los intereses de los que provocaron la crisis.

La llamada «hegemonía» de los mercados frente a las acciones de las políticas públicas está poniendo en tela de juicio, no solo la legitimidad de los gobiernos democráticamente elegidos frente a las decisiones de mercados y empresas privadas, sino la viabilidad de los derechos económicos, laborales y sociales en los que se basa la convivencia de nuestras sociedades. Y en este escenario de recortes generalizados de derechos, el sindicalismo de clase tiene un obligado papel de reivindicación y defensa de los derechos laborales y sociales, al tiempo que se convierte en un obstáculo a las nuevas políticas neoliberales. Por ello, es necesario reivindicar el valor de los derechos de convivencia y ciudadanía. Es necesario, también, reivindicar el papel de los sindicatos, que buscan ser defensores de intereses generales, ante tanta agresión como estamos recibiendo.

Pero ¿cómo hacerlo? ¿Nos limitamos a una soflama, más o menos argumentativa, contra quienes han urdido y materializado la campaña de acoso y derribo de la que estamos siendo objeto? ¿Nos ponemos a desvelar sus secretas intenciones en una suerte de acto defensivo como si, de verdad, tuviésemos que expiar nuestras «culpas»? ¿Nos contentamos con afirmar aquello, por otra parte cierto, de que nos atacan porque somos «el último muro de contención de las políticas neoliberales»?

Podríamos hacer eso y no estaríamos haciendo algo ilegítimo. Estamos en nuestro perfecto derecho de reivindicarnos a nosotros mismos, máxime cuando nos enfrentamos a tanta mentira y calumnia y nos sentimos orgullosos de nuestra trayectoria y convencidos de nuestra acción.

Pero adoptar una actitud defensiva y de autoafirmación sería demasiado simple, y supondría desperdiciar la ocasión para reflexionar críticamente sobre el movimiento sindical ante los desafíos presentes y futuros.

DEBEMOS REIVINDICARNOS PERO TAMBIÉN REPENSARNOS

Y eso, con toda modestia, es lo que pretendemos hacer en este número.
¿Qué supone repensarnos?

Desde nuestro punto de vista repensar el sindicato quiere decir mirar hacia todos los puntos posibles que contextualizan y condicionan nuestra actividad, quiere decir valorar si nuestro discurso, nuestra práctica, nuestras estructuras organizativas son las adecuadas,…

Es necesario, por tanto, prospectar los cambios que se están produciendo en la estructura productiva de este país y las consecuencias que éstos tienen en la composición y caracterización de la clase; determinar si la regulación normativa de la libertad sindical es la adecuada para canalizar a través de las organizaciones sindicales las demandas colectivas; evaluar si nuestra organización, prácticas y acción son las que corresponden para intervenir eficazmente en un contexto nuevo y cambiante; detectar, en definitiva, nuestras insuficiencias para, finalmente, establecer líneas de mejora con la vocación de que CCOO sea, todavía más, el principal referente de la clase trabajadora para defender sus intereses, desde los más particulares a los más generales.

En este sentido vamos a dejar planteados algunos interrogantes a los que nos aproximamos en este número, pero a los que habrá que responder desde el debate colectivo en el seno del sindicato, no sin antes dejar establecido que toda aproximación crítica no puede, por acción u omisión, minusvalorar lo que somos.

Debemos partir, por tanto, de que la Confederación Sindical de CCOO es una realidad incuestionable porque está asentada en las tres fuentes de legitimación esenciales: buen nivel de afiliación, mejores resultados electorales y gran poder contractual medido por la amplísima presencia en la negociación colectiva y en la interlocución con los poderes públicos.

Primer interrogante. El sindicato, por definición, organiza a los trabajadores y trabajadoras donde se sustancia el conflicto capital-trabajo, esto es, en la empresa. ¿Cómo intervenimos y organizamos a los colectivos de trabajadores y trabajadoras que, por diversas situaciones no tienen, han roto o diluido su vínculo con el centro de trabajo? El caso más llamativo lo encontramos entre las personas que se encuentran en situación de desempleo. Por una parte están aquellos, particularmente los jóvenes, que no han podido acceder a un puesto de trabajo tras finalizar sus estudios; por otra, aquellos que habiendo trabajado han perdido su empleo, da igual que sea después de poco o mucho tiempo pues no pocas personas que estaban afiliadas mientras trabajaban han dejado de cotizar al quedar en paro. Sucede lo mismo con aquellos asalariados que han pasado a la situación de autónomos, sean dependientes o no, o con los pensionistas. Una realidad relativamente similar observamos en aquellos colectivos que aun manteniendo el vínculo con la empresa, éste es «débil» dadas las peculiaridades de su desempeño profesional, como sucede con el teletrabajo.

Segundo interroganteNuestro tejido productivo se caracteriza por la atomización empresarial, esto es, la prevalencia, en porcentajes superiores al 90%, de pequeña y mediana empresa donde todavía se mantienen unas relaciones laborales de carácter paterno-filial, donde la regulación de las condiciones de trabajo contiene una alta dosis de individualización y, por tanto, donde la elección de representantes sindicales e incluso la presencia del sindicato es sumamente difícil. Es obvio que debemos aspirar a estar presentes en el propio centro de trabajo independientemente de su tamaño, pero no es menos cierto que venimos reflexionando sobre ello desde hace mucho tiempo y no hemos encontrado todavía la fórmula adecuada. Las claves creemos que se encuentran en la negociación colectiva y más particularmente en la función del convenio colectivo, sobre todo a partir del acercamiento del sindicato a la PYME y microempresa. Un instrumento podría ser la Comisión Paritaria del Convenio.

Tercer interrogante. Los cambios que se han producido en la estructura productiva indican, cuando menos, una doble realidad: de un lado, el crecimiento del sector terciario y de otro, el avance acelerado de la sociedad del conocimiento. Sociedad de servicios y sociedad del conocimiento dibujan situaciones y perfiles profesionales en los que el sindicalismo confederal tiene objetivamente mayores dificultades para estar presente. ¿Cómo intervenimos y organizamos a las personas, mayoritariamente inmigrantes, que se dedican a la atención a las personas, ante la ausencia de prestación de servicios de la ley de dependencia? ¿Cómo afiliamos en alguno de los sectores de los servicios que se caracterizan por altos niveles de precariedad laboral y una alta tasa de rotación? ¿Cómo actuamos ante colectivos que por sus características profesionales son más proclives a la práctica corporativa? Sobre este último fenómeno ya tenemos experiencia en las administraciones públicas. Aquellos colectivos que se definen por ser altamente cualificados, de reducido número, que gozan de «prestigio social», que ocupan un lugar muy relevante en la sociedad y en la propia estructura de la administración y que por ello mismo y por sí solos pueden forzar una regulación específica de sus condiciones de trabajo (pensemos en médicos, abogados, economistas, inspectores, en diferente medida en el personal docente,…), son objetivamente más proclives al asociacionismo o sindicalismo corporativo que defiende intereses particulares sin tener en cuenta, necesariamente, los generales y, en consecuencia, son más refractarios al sindicalismo confederal que se define por su visión general y la solidaridad entre los trabajadores y trabajadoras.

Cuarto interrogante. La externalización de las actividades productivas, lo que Ignacio Muro caracteriza como «socialización de los riesgos», junto a las políticas contractuales de las empresas, que siguen optando por deprimir el factor trabajo como mejor opción para incrementar la productividad y los beneficios, favorecen la dilución de ciertos perfiles profesionales y el cambio de empresa y sector con una frecuencia nunca vista. En EEUU un trabajador puede cambiar, por término medio, hasta 11 veces de empresa a lo largo de su vida laboral y España va por el mismo camino. En estas condiciones ¿la estructura federativo-sectorial que mantenemos, propia de una época en que las actividades productivas estaban más claramente definidas, por tanto también los perfiles profesionales, y en la que un trabajador podía empezar en una empresa como aprendiz y permanecer en ella hasta jubilarse, es la adecuada ahora? ¿Se ajusta a la nueva realidad? Y lo que es más importante, ¿es la más eficaz para organizar más y mejor a los trabajadores y trabajadoras para defender sus intereses? ¿No deberíamos pensar en otra estructura de organización sectorial? En todo caso, ¿no sería necesario establecer puentes entre federaciones y marcos de colaboración estables entre ellas?

Quinto interrogante. ¿La normativa sobre libertad sindical que prima la representación unitaria de los trabajadores frente a la presencia de las organizaciones sindicales, favorece o perjudica al movimiento sindical organizado? Habrá que convenir que el contenido de la LOLS responde a un momento histórico concreto, y que la experiencia acumulada demuestra que las amplias competencias de los comités y las escasas de las secciones sindicales operan en detrimento del hecho sindical. Un número significativo de trabajadores y trabajadoras no ven la necesidad de afiliarse, entre otras cosas porque saben que el Comité les va a representar por el mero hecho de participar en las elecciones, dándose la circunstancia probada de que las candidaturas del sindicato en las empresas cuentan con un alto número de personas no afiliadas y que muchos trabajadores nos votan (lo que expresa un determinado nivel de confianza) pero no se afilian (lo que supone dar un paso de mayor compromiso). Más allá de esto, ¿el modelo representativo actual se ajusta a las necesidades que plantea una economía globalizada? ¿No sería necesario que el sindicato asumiese en sentido amplio el gobierno de los elementos centrales de la relación capital-trabajo?

Sexto interrogante. El sindicato ha asumido una función representativa y de gestión que trasciende del ámbito del trabajo. A diferencia del modelo clásico europeo, sobre todo del modelo sajón y centro y norte europeo, CCOO interviene de forma activa en los procesos externos al ámbito de la empresa, allí o en aquellas materias en las que se establece la distribución de la riqueza. Consecuencia de esa opción hemos apostado por la independencia del sindicato y construimos de forma autónoma nuestra propuesta. El cauce, el diálogo social y en ocasiones el conflicto. La crisis ha puesto de manifiesto los límites de una opción como ésta. La sociedad «ve» al sindicato como parte integrante del sistema. ¿Sería necesario reformular objetivos? ¿Reforzar la autonomía del sindicato? ¿Esta apuesta no puede estar siendo interpretada como una supeditación al poder político?

Séptimo interrogante. La función última del sindicato es organizar a los trabajadores y trabajadoras para defender colectivamente sus intereses. Esto se hace esencialmente a través de la acción sindical, el asesoramiento laboral y la negociación colectiva. En las últimas décadas, la conquista de mayor poder institucional y la profundización de la vertiente sociopolítica del sindicato han favorecido que hayamos ampliado las líneas de intervención.

Uno de los ejemplos más paradigmáticos es la participación en la gestión e impartición de la formación para el empleo. ¿Esto ha ido en detrimento de la principal función del sindicato? ¿Estas actividades han redundado en más y mejor organización de los trabajadores y trabajadoras? ¿Están en consonancia los esfuerzos que dedicamos a estos ámbitos y el resultado que de ellos obtenemos, medidos en afiliación? ¿Están contribuyendo estas actividades a mejorar o a perjudicar el crédito del sindicato? ¿Debemos reequilibrar nuestras actividades, sabiendo que la actividad fundamental del sindicato es la acción sindical?

Estos y otros interrogantes caben en una reflexión crítica sobre nuestro sindicato.

Pero no queremos finalizar estas líneas sin hacer una consideración que a nosotros nos parece capital.

Analizar los cambios operados en el mercado de trabajo, cuáles son las transformaciones estructurales que se han producido y cómo estas modifican el cuadro de relaciones de trabajo, reflexionar sobre la acción sindical que se practica y de ahí poder establecer cuáles son las mejores estrategias sindicales y las más adecuadas fórmulas organizativas, es algo fundamental para aquellos que seguimos considerando que el sindicalismo, o es confederal y transformador o es un mero gestor.

Pero un enfoque como el apuntado nos podría llevar a considerar que los problemas del sindicalismo confederal son externos (los cambios producidos y las dificultades para adaptarnos, la crisis laboral y la ausencia de vínculos sindicales en ella, la ofensiva de los poderes económicos y mediáticos). Nosotros somos de la opinión de que junto a todo lo señalado, y mucho más que se pondrá de manifiesto en estas páginas, hay otros problemas que son propios: la progresiva institucionalización que en ocasiones ha ido en detrimento del protagonismo de nuestros afiliados y afiliadas; un insuficiente ejercicio de la autonomía e independencia del sindicato que puede suponer que, en ocasiones y por parte de ciertos colectivos, se nos haya visto excesivamente próximos al poder y por tanto hayan recelado de nosotros; la dinámica interna en la que nos hemos instalado, con mucha presencia en las sedes sindicales y menos en los centros de trabajo, practicando no pocas veces un sindicalismo de demanda (atendemos a quienes recurren a nosotros) pero no de oferta (vamos menos de lo necesario a explicar nuestras propuestas y a escuchar a la gente); la debilitación, cuando no la pérdida, del espíritu y actividad militante; el escaso rigor en los criterios para reclutar nuevos sindicalistas; la escasa formación que les ofrecemos a las nuevas generaciones; la ausencia de controles en la actividad de nuestros permanentes sindicales, …

En esencia, lo que planteamos es que debemos mirar hacia afuera, pero debemos también mirar más profundo, más hacia nuestro interior para ver cómo estamos haciendo las cosas y cómo debemos hacerlas. En la lógica de repensarnos debemos caminar hacia una nueva ética militante.

Lo hasta aquí planteado no es una aproximación retórica a los problemas presentes y futuros del sindicalismo de CCOO, todo lo contrario, es una reflexión abierta, como corresponde al espíritu de Gaceta Sindical: Reflexión y Debate, para animar el debate que, tarde o temprano, debe concluir en la adopción de estrategias de intervención. De que lo hagamos o no depende, en gran medida, nuestro porvenir y, más que ello, depende que el sindicalismo confederal siga ampliando cuotas de poder contractual o quede como una anécdota histórica.

La dinámica económica (paro, precariedad,…), las mutaciones en los sectores de actividad y su repercusión en los colectivos de trabajadores y trabajadoras, la ofensiva neoliberal que cuestiona el movimiento sindical confederal por ser «el último enemigo a batir»… y nuestras prácticas, no siempre las más adecuadas, pueden acabar suponiendo un debilitamiento del sindicalismo de clase a favor de la individualización de las relaciones laborales o de la representación corporativa de intereses. De nosotros y nosotras depende escribir el siguiente capítulo de esta historia.


IGNACIO FERNÁNDEZ TOXO
Secretario general de CCOO

FERNANDO LEZCANO
Secretario de Comunicación de CCOO


Artículo publicado en Gaeta Sindical Reflexión y debate nº 16. Sindicalismo, trabajo y democracia. Fuente: CCOO

viernes, julio 01, 2011

Lo único serio e importante que les queda a los trabajadores es el sindicalismo confederal. Palabra de Ariza.

Julian Ariza en Cáceres
Los Jóvenes de CCOO de Extremadura han traído esta mañana un regalo a Cáceres,  la  presencia de Julián Ariza, uno de los hombres clave en el nacimiento y consolidación de Comisiones Obreras, para hablarnos de lo que más conoce y siente, el sindicalismo y especialmente el sindicalismo de CCOO. 


Comisiones Obreras es una organización sin paragón en España y en el mundo. Comisiones Obreras puede presumir de su juventud, a pesar de la reciente desaparición de uno de sus principales impulsores, el querido Marcelino Camacho, CCOO es una organización donde puedes oír, leer, chatear con el amigo Lopez Bulla o disfrutar  del amigo Saborido en Sevilla. Estos y estas son sus forjadores con una trayectoria de cincuenta años. 

Afortunadamente son muchos y muchas los que siendo  jóvenes de los años 50 del siglo XX, desafiaron a una sangrienta y represora dictadura, dando lo mejor de sus vidas - en algunos casos con años de cárcel-, para atrapar el anhelo de libertad, de justicia, de igualdad, de democracia y de acción sindical en la empresa. 

Como vivimos tiempos desmemoriados, tiene mucho sentido -brevemente- pararnos y recordar quien es Julián Ariza: Un militante de CCOO que comenzó a trabajar con 12 años en una Cooperativa farmacéutica (COFARES) en Madrid. Posteriormente estudió Maestría Industrial, en la especialidad de Delineación. Comenzando a trabajar como delineante en la empresa Perkins, donde volvió a coincidir con Marcelino Camacho, con quien iniciaría a principios de los sesenta la Comisión Obrera del Metal de Madrid, primera estructura organizada del Movimiento Sociopolítico de las Comisiones Obreras.

Como bastante de los comprometidos en aquella época y de forma paralela a la actividad sindical también mantuvo una intensa actividad política dentro del Partido Comunista de España. Fue represaliado por publicar opiniones críticas contra el régimen en la revista "Juventud Obrera" de la Juventud Obrera Cristiana (JOC), sufrió prisión en el franquismo por su actividad en la defensa de los derechos de los trabajadores y, ya en la transición, fue el primer responsable de la organización y fortalecimiento orgánico de la Confederación Sindical de Comisiones Obreras. Desde entonces, Julián Ariza ha tenido numerosas e importantes responsabilidades en la dirección de la organización sindical. Fue presidente de la Fundación 1º de Mayo y vicepresidente del Consejo Económico y Social de España. Además es autor de numerosos libros, siendo un colaborador habitual en diferentes revistas y periódicos.

Esta mañana Julian ha asegurado ante los jóvenes de CCOO de Extremadura que "lo único serio e importante" que les queda a los trabajadores para seguir defendiendo sus derechos laborales adquiridos a lo largo del tiempo son los sindicatos. Este es el motivo de la "campaña" que "se está haciendo desde fuera" para alentar el "individualismo en las relaciones entre el trabajador y la empresa, porque así el trabajador es más débil frente al patrón". Por ello ha querido transmitir de manera cierta y sin complejos que los jóvenes afiliados al sindicato "deben sentirse orgullosos" de pertenecer a "uno de los movimientos más importantes que hubo en la lucha contra la dictadura".

Ariza nos ha recordado como CCOO "ha sido clave en nuestro país en la lucha por las libertades, la democracia y los derechos de los trabajadores" y ese espíritu debe continuar ahora que "hay democracia, pero el capitalismo se ha instalado de nuevo". Es necesario ser críticos muy críticos contra el capitalismo, hay que forzar el sistema para cambiarlo, por eso "Hay motivos para seguir luchando porque estamos asistiendo a un retroceso de las conquistas sociales". 

Ha constatado la existencia de “una campaña antisindicalismo en marcha" y ha negado que los sindicatos se hayan "acomodado" a lo largo de su historia. "No nos hemos acomodado y seguimos intentando evitar esos deterioros de las relaciones laborales", enfatiza. Pero es lógico que el capital quiera debilitar al único muro que existe contra el desmantelamiento del Estado de Bienestar. Un estado nacido en una época donde existía una alternativa cierta al capitalismo. El Estado de Bienestar es hija de esa época. Un capitalismo sin alternativa, considera el Estado de Bienestar una construcción molesta. Sobra, como todo sujeto social que lo defiende, el sindicalismo confederal.

No ha olvidado comentar que el contexto económico y político global deja poco margen de maniobra, pues China no es la alternativa al Capitalismo. También ha recordado un hecho clave que pasa desapercibido en los análisis de las políticas de la UE, que de los 27 países que forman parte de la Unión Europea, 22 tienen gobiernos conservadores. "Nuestra crítica es que los gobiernos de izquierdas asumen decisiones de las instituciones gobernadas por la derecha y la gente nos exige soluciones que no podemos darles".

El sindicalismo confederal tiene que mejorar las relaciones con los trabajadores e intensificarlas, pero ojo, somos lo único serio e importante que les queda a una clase Obrera que siendo heterogénea, es un sujeto social que si se individualiza pierde.

Finalmente en el debate, se ha mostrado ilusionado con movimientos como el 15M, a pesar de los intentos desconcertantes, como eliminar su perfil de movimiento sociopolítico por grupos minoritarios con generalizaciones sobre la política y al sindicalismo. Recuerda igualmente que en los años 50 el anhelo de los jóvenes sindicalistas, era la democracia,  hoy la alternativa a la democracia es mejorar la democracia,  la manera de hacer política. Comparte el anhelo de transparencia y cercanía de la política con los ciudadanos que manifiestan estos jóvenes. Considerando una gran noticia que los jóvenes estudiantes nacidos y crecidos en los beneficios de la democracia alcanzada en el 78, pidan reformas que perfeccionen nuestro sistema de convivencia, la conciencia de sujeto colectivo, siempre tendrá beneficios, articulando fortaleciendo el sujeto social y colectivo. Gracias Julian

martes, junio 28, 2011

Principio de acuerdo para integrar el Régimen del Hogar en el Régimen General de la Seguridad Social

Se cotizará y dará protección desde la primera hora de trabajo y se reconocerá la misma prestación por incapacidad temporal que el resto de los trabajadores. El conjunto de las medidas intenta beneficiar a más de 700.000 trabajadoras y trabajadores  del servicio doméstico.

El sindicalismo confederal anuncio tras la última reunión mantenida el pasado 27 de junio, con empresarios y Gobierno, un principio de acuerdo para incorporar al Proyecto de Ley de la Reforma de la Seguridad Social la integración del Régimen Especial de las empleadas de hogar en el Régimen General de la Seguridad Social. Este era uno de los compromisos firmado por los interlocutores sociales y el Ejecutivo, en febrero de este año, además de una vieja reivindicación sindical. La cotización a la Seguridad Social desde la primera hora y la plena equiparación de la protección social en situaciones de baja por enfermedad son algunos de sus aspectos más destacados. 

Esta es una histórica reivindicación de Comisiones Obreras, terminar con la discriminación de las empleadas de hogar, eliminando el Régimen Especial de Empleados de Hogar, al integrarlo en el Régimen General de la Seguridad Social. Para alcanzar ese objetivo, resulta imprescindible que este principio de Acuerdo, se incorpore a la Ley de Reforma de la Seguridad Social, para dotarlo de rango legal. El plazo final para que el Congreso de los Diputados pueda incorporarlos al Proyecto de Ley de reforma de la Seguridad Social finaliza hoy, precisando que varios Grupos Parlamentarios tomen la iniciativa al respecto.

Si el congreso convalida el preacuerdo de CCOO y UGT y el Gobierno, a partir del 1 de enero de 2012 las empleadas de hogar tendrán importantes mejoras en su protección social.

Destaca de este acuerdo que:

·Todos los empleadores, con independencia de que la jornada de trabajo sea a tiempo completo o por horas y de que se tenga uno o varios empleadores, quedarán incluidos en el registro de empresarios de la Seguridad Social. Se cotizara desde la primera hora de trabajo, al margen de cuántas horas se trabaje al mes y para cuántos empleadores.

·En todos los casos, incluido el de prestación de trabajo para varios empleadores, será el titular del hogar familiar el obligado a presentar las solicitudes y documentación que corresponda a efectos de formalizar el alta, la baja y/o la variación de datos de los trabajadores. Y si éste no lo hace podrá solicitarlo directamente el trabajador.

· Las trabajadoras y trabajadores de hogar pasarán a tener derecho a la prestación por incapacidad temporal, en los casos de enfermedad común o accidente no laboral, a partir del 9º día de la baja, a cargo de la Seguridad Social, siendo a cargo del titular del hogar familiar el abono del subsidio desde el 4º al 8º día de la baja, ambos inclusive. Se pone así fin al hecho de que las  trabajadoras del hogar no tuvieran derecho al subsidio por Incapacidad Temporal hasta después de casi un mes de haber enfermado o haberse accidentado.

· El pago de las cuotas se realizará a través de domiciliación bancaria.

· Los empleados del hogar estarán protegidos tanto en caso de accidente de trabajo como en el de padecer una enfermedad laboral.

·  La base de cotización tanto por contingencias comunes como por contingencias profesionales se determinará, a partir del año 2019, en función de los salarios reales pagados al trabajador al igual que en el Régimen General de la Seguridad Social, estableciéndose una base mínima por hora y un número de horas mínimas de actividad mensual.

· Desde el año 2012 y hasta el año 2018 inclusive, la base de cotización vendrá determinada por una base tarifada de quince tramos, en función de los salarios percibidos.

·Los tipos de cotización por contingencias comunes convergerán a los aplicados por el Régimen General en un plazo de 5 años, desde el año 2013 hasta el año 2018, incrementándose anualmente en 0,90 puntos porcentuales, pasando del actual 22% en el año 2012 hasta el tipo que se establezca para el Régimen General, a partir del año 2019, un 28,30%.

·Los titulares del hogar familiar, en el caso de familia numerosa, mantendrán bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social por la contratación de empleados del hogar.

·Aquellas trabajadoras que no tengan un contrato a tiempo completo, podrán beneficiarse de los mecanismos de protección de los trabajadores a tiempo parcial. De este modo, a la suma de las horas trabajadas se le aplicará  un coeficiente multiplicador de tal forma que cada día completo cotizado será reconocido por el sistema de Seguridad Social como 1,5 días cotizados.

Tras alcanzar este principio de acuerdo e incorporar la necesaria modificación de carácter legal en el Proyecto de Ley citado, las partes seguirán negociando para  culminar este proceso en los próximos días, tanto en materia de Seguridad Social como en lo que respecta a la regulación de la relación laboral especial de empleados de hogar. 

Entre otras cuestiones debe culminarse el proceso de negociación en lo que se refiere a: materias pendientes de desarrollo reglamentario, protección por desempleo y en la consideración de bonificaciones o reducciones para los empleadores por las cotizaciones soportadas.

Profesionalizar y dignificar la prestación laboral que llevan a cabo los trabajadores domésticos a través del incremento de su protección social se hacía imprescindible no solo para dar solución al problema del elevado nivel de economía sumergida existente en este sector, sino principalmente resolver un problema de desprotección y de discriminación tanto laboral como en materia de protección social que viene sufriendo este colectivo de trabajadores desde hace años.

Nuestra sociedad no puede permitir que persistan situaciones laborales sin ningún tipo de protección social, como permite la actual regulación de los trabajadores domésticos con las empleadas del hogar que trabajan menos de 20 horas semanales.

viernes, junio 24, 2011

El sindicalismo y el Movimiento 15M

Por Jose Luis Lopez Bulla


Mientras en el Congreso de los Diputados discutía (y aprobaba a trancas y barrancas) la putativa reforma de la negociación colectiva, dos manifestaciones mostraban su radical desacuerdo “cerca” del Parlamento. Una congregaba a los sindicalistas de Comisiones y UGT; en la otra participaban los componentes del Movimiento 15 de Marzo. Pues bien, miremos las cosas de la siguiente manera: las dos movilizaciones compartían (diversamente) el mismo objetivo, vale decir, la indignación contra las medidas que se iban a discutir en las Cortes. Seguramente todavía no se dan las condiciones, en esta ocasión por parte del 15-M, para confluir en una presión unitaria, pero no conviene echar en saco roto que este movimiento estaba allí con las mismas (o parecidas) reivindicaciones. Tampoco hay que olvidar que el 15 M es el primer movimiento –hasta donde la memoria me alcanza-- que hace de la cuestión social un llamativo banderín de enganche. Lo que, al menos en teoría, le lleva a compartir (diversamente) todo un elenco de planteamientos que los sindicatos han puesto encima de la mesa desde hace muchos años. El hecho de que, de momento, vaya cada uno por su lado (los sindicatos por aquí, el Movimiento 15 M por allá) confirma que existe una unidad de acción, todavía no explicitada, sobre cuestiones de envergadura. Así pues, como dijo el clásico en la Cueva de Montesinos: “Paciencia y a barajar”.


El sindicalismo confederal lleva más de una centuria dale que te pego; el 15 M cuenta una biografía de un escaso mes y medio. De manera que los primeros han de tener en cuenta que el nacimiento de todo colectivo –social, cultural, artístico— tiende a ciertas formas de adanismo. También de equidistancia: ni con los capuletos ni con los montescos. De equidistancia formal, quiero decir, en este caso. Pues, como se ha dicho, ambos compartían diversamente el mismo (o parecido) planteamiento.


Desde mi condición de sindicalista emérito, y en mi retiro de observador comprometido, miro las cosas de la siguiente manera: de momento –salvo los estúpidos incidentes de Zaragoza— no veo especiales motivos de alarma en esa equidistancia formal de los componentes del 15 M. Lo importante, ahora mismito, es esa confluencia de planteamientos en torno a la cuestión social. El problema empezaría, a mi juicio, si unos y otros iniciaran un proceso de travestismo. Esto es, el sindicato intentado hacer casi lo mismo que el 15 M, y éste entrara en una deriva pansindicalista. El sindicato, disfrazado de movimiento para no infundir sospechas de adocenamiento; el 15 M, afanándose en un substitucionsimo sindical, en una reactualizada versión del Cartismo inglés del siglo XIX, que tenía aquellas características protosindicales precisamente porque el sindicalismo todavía no había tomado suficiente pelargón.

A estas alturas, todavía no sabemos cuánto tiempo durará esta equidistancia formal del 15, y ni siquiera estamos en condiciones de suponer qué derroteros adquirirá en el futuro a medio y largo plazo. No hace falta decir, sin embargo, que –al menos, en parte— la superación de esta fase puede depender de: a) la capacidad de renovación del sindicalismo confederal, acelerando las reformas que tiene pendientes en el campo de la representación; y b) la acumulación de madurez del Movimiento 15 M y, en concreto, del lifting que haga de su normal, lógico y ostentoso adanismo.

El problema, a mi entender, está en buscar los argumentos de por qué el 15 M entiende que es poco amigo de (o, peor aún, indiferente a) los sindicatos mayoritarios. La cuestión, por otra parte, estribaría en la necesidad de una profunda reflexión, sin hacer trampas en el solitario, en el 15 M sobre la bondad de su distancia con el sindicalismo confederal.

domingo, junio 19, 2011

Izquierda Unida decide que gobierne el PP en Extremadura

Pedro escobar, acompañado de Víctor Casco, Alejandro Nogales y el secretario de Organización de IU Extremadura, Joaquin Paredes, en rueda de prensa
Pedro escobar, acompañado de Víctor Casco, Alejandro Nogales y el secretario de Organización de IU Extremadura, Joaquin Paredes, en rueda de prensa
Despejadas las dudas. Izquierda Unida (IU) de Extremadura se abstendrá el próximo martes en la sesión de investidura en la Cámara autonómica. Decisión que dejará en manos del Partido Popular (PP) el Gobierno de la región tras haber sido la lista más votada en los pasados comicios. Los populares se hicieron entonces con 32 de los 65 diputados de la Asamblea de Extremadura. IU se convertía entonces en la llave del Parlamento. 


Sus 3 diputados podían declinar el Ejecutivo hacia el PP o hacia el PSOE. Un pacto con los socialistas, que obtuvieron 30 diputados, podría haber hecho que Guillermo Fernández Vara continuase siendo presidente de Extremadura. Pero finalmente no será así, tras varias semanas de consultas internas IU despejaba en la tarde de este domingo las dudas. El 59,6% de los miembros del Consejo Político Regional se posicionó a favor de la abstención. 28 de los 50 miembros del Consejo, no 52 como se dijo en un primero momento, se decantaron por esta opción. 19 de ellos, entre los que figuran el propio coordinador general de IU en Extremadura, Pedro Escobar, y el diputado electo, Víctor Casco, votaron a favor de apoyar en la investidura a Fernández Vara. En total han sido 47 los miembros del Consejo los que han votado, todos los que han asistido a la cita de este domingo



La noticia se filtraba minutos antes de la comparecencia prevista para las 16:30 horas de este domingo en un medio nacional (El País) pero no ha sido hasta la hora fijada cuando el coordinador general de IU en Extremadura, Pedro Escobar, ofrecía todos los datos a la prensa convocada en una sala de la Escuela de Administración Pública de la capital extremeña. Pedía perdón Escobar a los extremeños por la "tardanza" en tomar esta decisión. Aseguraba que ello no ha sido así con el objetivo de "marear la perdiz" sino de realizar este proceso con todas las garantías y en medio de un debate abierto y sereno. Comparecía el coordinador de IU con el rostro serio rodeado de los otros dos diputados electos de IU, Alejandro Nogales y Víctor Casco. Destacaba que no ha sido ésta una decisión fácil de tomar y que en el proceso no ha habido unanimidad. Para Escobar la decisión servirá también para "desmentir muchas elucubraciones, filtraciones, informaciones hechas a medias y muchas noticias que daban ya por hecho pactos con uno y otro". Comentaba Escobar que IU a pesar de "las presiones y las dificultades" ha continuado su "proceso hablando consigo misma y con la gente que estaba en nuestro entorno". 


LAS CIFRAS


En total han sido 47 los miembros del Consejo los que han votado de los 50 que lo componen. El 59,6% de ellos ha votado a favor de la abstención, 28 personas, y el 40,4% a favor del apoyo en la investidura al candidato del PSOE, Guillermo Fernández Vara, 19 miembros. Estos datos, explicaba Escobar, son ligeramente inferiores a los obtenidos en la consulta realizada por IU a sus bases. El 75% de las distintas asambleas locales se posicionaron a favor de la abstención, el 22,5% dieron su apoyo a Fernández Vara y el 3% votó otras opciones. Si se tiene en cuenta el voto ponderado, el 52,5% de las bases votó a favor de la abstención, el 41,7% mostró su voluntad de apoyar a Fernández Vara y el 5,8% otras opciones. 

Destacaba Escobar que ya en el primer Consejo, que se celebró hace unos 15 días, él les manifestó a los miembros de IU que el pacto "más interesante" para él y la formación era el de mantener la unión en el seno del partido. 

Reconocía el coordinador general de IU en Extremadura que tanto él como el diputado electo Víctor Casco se posicionaron a favor de apoyar la investidura de Fernández Vara. Comentaba que quizás sea algo más difícil para él explicar la decisión que el Consejo ha tomado pero que, en cualquier caso, ninguna de las dos opciones era fácil de explicar, tampoco la de dejar que el PSOE gobernase cuatro años más en Extremadura. "Mi posición personal, individual, aunque yo acepte el resultado final es que dejar al señor Monago es un camino minado, aunque tampoco sería fácil de explicar ante la ciudadanía que le diéramos cuatro años más de prórroga al señor Vara", afirmaba Pedro Escobar. 


"NO HEMOS VOTADO A MONAGO"

Aseveraba Escobar que IU no ha votado ni va votar al presidente del PP, José Antonio Monago. "Nosotros no hemos votado ni vamos a votar al señor Monago. Si el señor Monago gobierna en Extremadura a ser porque ha tenido 32 escaños y se ha quedado al borde de la mayoría absoluta. IU no ha pactado ni va a pactar con el PP. Están muy distantes los programas", subrayaba el coordinador general de IU en Extremadura. 

Comentaba Pedro Escobar que desde IU van a hacer una oposición firme y clara con su programa electoral recordando en todo momento el compromiso público que tomó hace unos días Monago cuando respondió al documento remitido por IU, conocido como los 12 mandamientos. Decía Escobar que estos mandamientos serán previsiblemente el marco político en el que se desenvuelva la próxima legislatura. Explicaba que serán éstas las propuestas que irán presentando en la Asamblea. "Tendremos la ocasión de recordarle repetidamente al señor Monago el compromiso público que adquirió hace un par de días cuando iba dando respuesta individual a cada uno de esos doce mandamientos", manifestaba Escobar. 

FIN DE LAS MAYORÍAS ABSOLUTAS 

Pedro Escobar destacaba este domingo que se han acabado las mayorías absolutas en la Asamblea extremeña. Destacaba que este hecho es enriquecedor para la vida política y vaticinaba una legislatura "muy movida e interesante". Ahora será el momento, decía, de explicar la decisión tomada en la calle. Reconocía Escobar que hará sectores a los que les cueste aceptar este hecho e incluso algunos que se sientan decepcionados porque la organización les despertase cierta "simpatía". Señalaba Escobar que perderán simpatía pero esperan no perder también apoyos. En cualquier caso, manifestaba, si se hubiera tomado una decisión en el sentido contrario también a un sector de la población les hubiese parecido inadecuada.

Comentaba Escobar que las decisiones que se tomen ahora deben ser para mejorar Extremadura. Ponía como cuestiones claves aspectos como la sanidad, la educación y el empleo. Afirmaba que IU trabajará ahora para solucionar los problemas existentes. Para Escobar los 12 mandamientos presentados por su formación beneficiarán al 90% de los ciudadanos. 

LA MESA DE LA ASAMBLEA

En relación a la constitución de la Mesa de la Asamblea, se mostraba partidario Pedro Escobar de que este elemento se negocie a tres bandas, es decir, entre PP, PSOE e IU. Apostaba por un 2, 2, 1 y también de una conformación similar a la del modelo británico. Decía que sería interesante que si el PP tiene el Ejecutivo el PSOE se ocupe del Legislativo. 

LA POSICIÓN FEDERAL

La decisión adoptada este domingo por el Consejo Político Regional de IU contradice la postura mostrada estos días por IU a nivel federal. El coordinador de IU, Cayo Lara, ha reiterado en numerosas ocasiones su postura favorable a no dejar gobernar al PP. Lara ha estado este domingo en Mérida formando parte del Consejo. Pero la decisión final nada tiene que ver con sus deseos. Está previsto que el lunes se reúna en Madrid el Comité Ejecutivo Federal para analizar la situación y posteriormente ofrecer su valoración en una rueda de prensa. Sobre si puede o no haber sanciones por la decisión adoptada en Extremadura, Escobar aseguraba que el que se abra un expediente informativo no es malo pues ello supone analizar todo lo que ha ocurrido. En cualquier caso, como en anteriores ocasiones, el coordinador de IU en Extremadura apuntaba que desde Madrid las cosas se ven distintas. En relación a no permitir un gobierno duradero del PP, Escobar comentaba que "más largo y añejo es el PSOE en Extremadura". Destacaba que no es IU desaloja al PSOE "sino las políticas" de José Luis Rodríguez Zapatero. Indicaba también que en este tiempo ha habido un traspaso de votos del PSOE al PP y no precisamente del PSOE a IU. 


¿GIRO A LA IZQUIERDA?


Le preguntaban los periodistas a Escobar si un gobierno del PP permitirá dar un giro a la izquierda. Destacaba el coordinador de IU en Extremadura que el sentimiento de las bases ha sido mostrarse favorable a la abstención. Recordaba que la respuesta del PSOE y del PP a los 12 mandamientos de IU ha sido prácticamente la misma y que éstas no cambian el sentido del voto hacia uno y otro. Recordaba también Escobar la trayectoria de pactos que el PSOE y el PP han tenido en la última legislatura y apuntaba que existe un "factor de confianza en cualquier a de los dos" en virtud de ello. En relación a por qué se ha optado por dar paso al PP, Escobar respondía que a las bases y al Consejo les ha parecido ésta la opción "menos mala". 

De igual modo, subrayaba que si el reglamento de la Cámara les hubiera permitido votarse a sí mismos lo hubieran hecho. De este documento indicaba Escobar que es "bipartidista" y que de él han sido "víctima" ahora los partidos. Reiteraba que si IU hubiera podido votarse a sí misma lo hubieran hecho. 


ESCOBAR NO DIMITE

Aseguraba Escobar que aunque su posición haya quedado en minoría no dimitirá. Explicaba que él es el portavoz de su organización que no es la primera vez que una opinión suya se queda en minoría. "Soy uno más", aseveraba y también la "cara" de los militantes y de su formación. "Asumo los resultados y seguiré trabajando", comentaba. En relación a la coalición que conforman con los Socialistas Independientes de Extremadura (SIEX) decía Escobar que también ellos han tenido división de opiniones. 

¿ELECCIONES ANTICIPADAS?

Los periodistas también le han querido preguntar a Escobar si esta decisión podría permitir que se dieran elecciones anticipadas en la región. Aseveraba el coordinador general de IU en Extremadura que no renunciarán a hacer oposición ni a proponer los aspectos que van en su programa y los 12 mandamientos. "Si al señor Monago se le hace invivible la legislatura él vera", subrayaba. En cualquier caso se mostraba a favor Escobar del diálogo y los pactos. "Estoy seguro que va a ver muchas votaciones en las que van a coincidir PSOE y PP con la oposición de IU", afirmaba al mismo tiempo que decía que la próxima legistura no será tranquila. "Espero que sea muy viva", manifestaba. 

Abierto al diálogo se mostraba también con el PSOE. "Tendrá mucho cuidado el PP de quedar en minoría", decía. Recordaba Escobar que la primera legislatura del PP estatal fue diferente a la segunda. Comentaba que el PP ahora será dialogante y democrático "porque es necesario" y se mostraba favorable Escobar a "devolver la normalidad democrática a un parlamento sin mayorías absolutas".

sábado, junio 18, 2011

Los 12 Mandamientos de Izquierda Unida Extremadura

Rompiendo mi autoimpuesto silencio en este tema, traslado el documento presentado ayer al PSOE-Ex por parte de IU de Extremadura, como fundamento de un posible acuerdo.



PROPUESTA PARA LA RECTIFICACION Y GIRO A LA IZQUIERDA DE LA POLITICA EN EXTREMADURA.

La Elecciones Municipales y Autonómicas del pasado 22 de mayo han producido un vuelco en el mapa político de Extremadura y en los equilibrios de poder existentes hasta ahora.

El enorme retroceso del PSOE, que pierde ocho escaños, el avance del PP, que le ha colocado al borde de la mayoría absoluta, y la recuperación de una modesta pero decisiva presencia de IU en la Asamblea de Extremadura tienen sin duda muchas lecturas y se debe a la confluencia de una serie de factores.  

Por una parte, la grave situación de crisis económica, que ha puesto en situación de necesidad y, en muchos casos, de angustia a miles de familias extremeñas. Situación de crisis que ha sido muy mal gestionada por los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y que ha provocado el desencanto y la desafección de una buena parte del electorado socialista.

Por otro lado, la pervivencia ininterrumpida durante 28 años de los gobiernos del PSOE en nuestra Comunidad ha suscitado un profundo deseo de cambio y renovación en la política extremeña.

Así pues, sin agotar los análisis poselectorales, es bastante evidente que en los resultados del 22 de mayo han confluido:

-Un masivo voto anticrisis concretado en un voto de castigo al PSOE.
-Un profundo deseo de cambio y renovación en la política de Extremadura.
-Una exigencia de rectificación y giro a la izquierda de la política extremeña.

Izquierda Unida, al lado de los trabajadores, de las Organizaciones Sindicales y los Movimientos Sociales, ha venido luchando contra las políticas neoliberales que al dictado del FMI, los Mercados y la UE se aplicaban en nuestro país, cargando los esfuerzos contra la crisis en las espaldas de los que no la han provocado.

Izquierda Unida Extremadura es consciente de la gravedad de la situación en nuestra Comunidad y de las dificultades que se avecinan, así como de los deseos de cambio y giro a la izquierda de muchos extremeños y extremeñas. En coherencia con las propuestas que ha venido haciendo en los últimos años, reflejadas en el Programa que presentó en las pasadas Elecciones Autonómicas y Municipales, ofrece a la sociedad extremeña y a las otras fuerzas política presentes en el Parlamento Extremeño una Propuesta para la Rectificación y Giro a la izquierda en Extremadura que se sustancia en los siguientes puntos:

1º.-Cambio de la ley Electoral. Eliminación del tope del 5%, que desvirtúa la voluntad democrática de los extremeños.

2º.- Plan de Ordenación del Territorio, enfocado a la sostenibilidad ambiental de Extremadura. No a la Refinería ni a las Térmicas. Ni un euro de la Junta para ello, sea cual sea la DIA, desviando esos fondos para dar oxígeno al campo extremeño (agroindustria, producciones de calidad, denominaciones de origen y agricultura ecológica). Mantenimiento de calendario de cierre de las centrales nucleares, que en su día prometió el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

3º.-Reforma Fiscal. Recuperación del Impuesto de Patrimonio, modulación del Impuesto de Sucesiones y revisión de la contribución rústica a las grandes fincas.

4º.-Plan de Austeridad y Limpieza de la Administración Pública. Reducción drástica de Altos Cargos y Cargos Medios.

5º.-Revisión del Sistema de Financiación Autonómica, que se está mostrando perjudicial para Extremadura.

6º.-Plan específico de Empleo Juvenil (18-30 años) y de Empleo Femenino.

7º.-Plan específico de apoyo (medidas fiscales y crédito) para las PYMES y autónomos.

8º.- Ley de Renta Básica que proteja a los extremeño/as de la exclusión social.

9.-Congelación de los Conciertos Educativos con la Red Concertada, priorizando la Enseñanza Pública.

10.-Pluralidad y transparencia en los Órganos de Gestión de Fundaciones, Empresas y Entes Públicos.

11.-Servicios Sociales. Mantenimiento de las prestaciones actuales, rechazo de privatizaciones y externalizaciones, desarrollo de la Ley de Dependencia, con la Gestión Directa desde las Administraciones (Junta y Ayuntamientos) y con Cooperativas y otras formas de trabajo asociado.

12.-Revisión del Estatuto del Expresidente, para devolverle su estatus de ciudadano y cierre de la Oficina del mismo, dándole otro uso de interés social.

Estos Doce Mandamientos de Izquierda Unida Extremadura marcan el horizonte más cercano de la acción política de IU en los próximos cuatro años, que sus diputados defenderán en el Parlamento Extremeño. En ellos se concretan medidas que beneficiarían al 90% de la población extremeña y se sustancian los deseos de cambio político, así como el giro a la izquierda que es tan necesario y tan demandado por los extremeños. Al mismo tiempo, se avanzan medidas para la renovación democrática y el cambio de modelo económico y social de Extremadura.

Cualquier programa de gobierno que se aplique en Extremadura y que camine en esta dirección, de manera visible y evaluable, podrá tener la colaboración y el apoyo de IU mientras que en sentido contrario tendrá la oposición firme de esta fuerza política.

De esta manera interpretamos la voluntad de nuestros electores.

Mérida 17 de junio de 2011.
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